SPORTYOU

Archivo
12 de noviembre de 2019 12/11/19

Premier League

Christian Eriksen se instala en la élite

La cruz de jugador frío e irregular es algo con lo que Christian Eriksen ha tenido que cargar, prácticamente, desde que siendo un adolescente comenzó a destacar en el Ajax de Ámsterdam de la mano, primero, de Martin Jol, y posteriormente, de un Frank de Boer que terminó de darle el empujón definitivo hacia la […]


3 de septiembre de 2017 - Sportyou

La cruz de jugador frío e irregular es algo con lo que Christian Eriksen ha tenido que cargar, prácticamente, desde que siendo un adolescente comenzó a destacar en el Ajax de Ámsterdam de la mano, primero, de Martin Jol, y posteriormente, de un Frank de Boer que terminó de darle el empujón definitivo hacia la élite.

El contexto con el que Christian Eriksen se encontró en el primer equipo, con de Boer en el banquillo, fue casi idílico. Un precursor de un juego asociativo, que daba libertad a sus centrocampistas y atacantes, era perfecto para que las mejores cualidades de Eriksen se desarrollasen. Es cierto que siempre ha sido un futbolista relacionado con la finalización de jugadas, pero sus primeros pasos en la élite tuvieron mucho que ver también con la organización del juego.

Era obvio que el cambio a la Premier League no iba a ser sencillo. Eriksen llegó al Tottenham en el verano de 2013, cuando el club se encontraba en pleno proceso de transición. Andre Villas-Boas había llegado a los Spurs un año antes, y en diciembre de la temporada 2013/2014 fue destituido. La llegada de Sherwood mejoró al equipo en ese tramo final, y Eriksen comenzó a dejar algunas pinceladas, puntuales, de su enorme calidad, pero parecía lejos de poder llegar algún día conseguir ser el gestor de juego que es ahora.

Sin embargo el punto de inflexión evidente en el juego del centrocampista danés ha llegado con Mauricio Pochettino en el banquillo. El entrenador argentino ha sido clave para dotar a los Spurs de un plan de juego definido, que además casa perfectamente con lo que Eriksen necesita para brillar a su mejor nivel. Probablemente la decisión del argentino a la hora de desarrollar su modelo de juego, en cualquier caso, tuvo mucho que ver con contar con él en plantilla.

El Tottenham es el equipo de la Premier League que actualmente está más relacionado con un juego de posesión, salidas por abajo e implicación de muchos centrocampistas en las construcciones. Pochettino se mueve entre dos planes de juego -es cierto que frente a ciertos rivales busca un central extra para apuntalar la transición defensiva, mejorar los primeros pases y dejar que la última línea realice transiciones más rápidas-, pero en líneas generales la idea de base está definida.

Este Tottenham tiene tres jugadores en la primera línea con alta capacidad de pase (Dier, Vertonghen y Alderweireld), y un nexo como Dembélé que mezcla envíos tensos y precisos a la última línea con conducciones que eliminan rivales. Son cuatro piezas que activan a Eriksen desde atrás. En el último tercio, Son desborda y carga el área, Dele Alli ofrece apoyos entre líneas, pero sobre todo acaba en el área para finalizar, su movimiento favorito. y Kane, el jugador más resolutivo de los Spurs, ofrece soluciones que van desde su fino remate hasta su competitivo juego de apoyos. En medio de todo esto, está Christian Eriksen.

El danés tiene libertad para ayudar en las construcciones, lo que ayuda ante situaciones de presión alta, abre opción de pase entre líneas metros más arriba y allí guarda la pelota, ayudando a que la altura de la posesión se asiente cerca del área rival, y además tiene una bota derecha asesina. Con golpeos de media distancia, centros al área para Harry Kane, o gracias a su finura en el balón parado, también finaliza jugadas.

Esto último es algo que ha hecho toda su carrera, pero esa continuidad en el juego que muestra hoy día le hace situarse en un escalón superior. Un futbolista muy dañino para finalizar jugadas se ha convertido en el motor del juego ofensivo de un equipo candidato a ganar la Premier League, y además ha ganado una jerarquía decisiva para rendir en escenarios de máxima exigencia, como quedó demostrado con su exhibición ante Polonia, en un encuentro clave para la selección danesa de cara a sus aspiraciones para estar en Rusia 2018.

 

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba