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20 de diciembre de 2020 20/12/20

Euro 2016

Los centrales son la gran esperanza de Italia

Bonucci

La línea de zagueros que forman Bonucci, Chiellini y Barzagli fue lo más destacado de Italia, que quiso mantener la seguridad defensiva en todo momento


17 de junio de 2016 - Sportyou

La línea de tres centrales de Italia es, con mucha diferencia sobre las demás, la mejor de la selección que dirige Antonio Conte. Por ello, el seleccionador que entrenará al Chelsea tras la finalización de la Eurocopa, quiere aprovechar todas las posibilidades que le ofrece. De su buen hacer depende en gran parte el futuro de la ‘Azzurra’ en el torneo.

Bonucci, Chiellini y Barzagli, que han dominado el fútbol italiano en las filas de la Juventus en los últimos años, ahora trasladan su poderío al combinado nacional. Ya anularon a Bélgica, una selección repleta de talento que se vio incapaz de superar a estos tres centrales que aúnan experiencia, concentración y un estado de forma óptimo. La superioridad fue aún más evidente ante Suecia.

Además, sobre todo con Bonucci como protagonista, son los encargados de iniciar la posesión de la selección transalpina. Sin prisa por llevar el balón a posiciones más avanzadas, esperan con pases en horizontal al desmarque de sus puntas o los carrileros. Bonucci ya fue capaz de asistir con un fantástico pase en largo en el primer encuentro a Giaccherini para que abriese el marcador.

A Italia no le importa regalar la posesión -Suecia tuvo casi un 60% en la primera parte- y confiar en la fiabilidad de la zaga, que no permitió un solo remate contra la portería de Buffon. El portero completa el cuarteto de la Juventus también a gran nivel, como a lo largo de toda la temporada.

En las coberturas cuentan con un De Rossi mucho menos determinante en ataque que hace algunos años, pero inteligente en cada ayuda. Sin embargo, a la hora de atacar, falta talento a su alrededor con las ausencias de Verratti o Marchisio ya que ni Giaccherini o Parolo se sienten cómodos cuando deben tomar las riendas en la creación. Cuando el de la Roma vio la tarjeta amarilla, Conte no se lo pensó y dio entrada a Thiago Motta. La seguridad defensiva ante todo.

El entramado que forman obligó a Ibrahimovic durante la primera parte a retrasar demasiado su posición para poder entrar en juego. Un problema menos en el área, donde Guidetti en solitario era demasiado poco como para inquietar.

Un empate era un resultado suficiente para Italia y no quisieron tomar ningún riesgo. Tienen la fortuna de contar con esa fortaleza atrás capaz de asegurar la portería imbatida y además en un saque de banda rápido en el que Chiellini estuvo inteligente para sacar en largo, Eder marcó el gol de la victoria.

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