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25 de septiembre de 2021 25/09/21

Opinión

El gol de Torres

Vamos a reconocerlo antes de nada: los debates sobre Fernando Torres son muy jugosos. Siempre se enfrentan visiones opuestas y casi irreconciliables en torno a la figura del delantero español, a quien la fortuna dio la espalda varios meses -seguramente demasiados- hasta recuperar la intimidación y la puntería. Aunque más de uno creyera en los […]


8 de abril de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Vamos a reconocerlo antes de nada: los debates sobre Fernando Torres son muy jugosos. Siempre se enfrentan visiones opuestas y casi irreconciliables en torno a la figura del delantero español, a quien la fortuna dio la espalda varios meses -seguramente demasiados- hasta recuperar la intimidación y la puntería. Aunque más de uno creyera en los milagros, el que más y el que menos no sabrían qué apostar antes de un partido en el que ‘El niño’ está presente. Existe cada semana ese interrogante: «¿Y si hoy es el día?», «¿Y si no dispara al palo y va dentro?», «Nada, lo volverá a mandar fuera»… Y así.

El otro día me tocó estar de nuevo en una charla que seguía esta línea, una más. Entre los presentes salió la pregunta de cuál era el mejor gol de Torres, el que mejor recordaba o el que mejor resumiera su carrera, dejando al margen el archiconocido y celebrado tanto de la Eurocopa. Empezaron a salir ideas en boca de todos: la volea al Betis, el impresionante disparo ante el Blackburn o el gol ante el Real Madrid con el Liverpool. No tuve dudas en elegir el mío, por importancia, belleza y definición. Recibió en el área botando, de espaldas. Tardó un suspiro en darse la vuelta y encajar la pelota en la escuadra contraria. Era contra el Arsenal, en unos cuartos de final de la Champions League, un gol que prácticamente clasificaba a su equipo a las semifinales.

Ahora, año 2012. Semifinales. Chelsea-Barcelona. Es inevitable volver a recordar ese gol y apuntar que la víctima favorita de Torres, con 7 tantos, es el equipo blaugrana. Escenario inmejorable. ¿Será decisivo esta vez? ¿Y tu gol favorito de Torres cuál es?

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Dónde está el final

Es duro. Resulta complicado incluso cuando no te toca de cerca. Supongo que no sé explicar qué significa descubrir de repente que tienes una barrera infranqueable delante de ti que te impide continuar sin tener que esquivarla. Me pregunto cómo poder asimilar la realidad sabiendo que el futuro es un mal trago duro de imaginar. […]


1 de abril de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Es duro. Resulta complicado incluso cuando no te toca de cerca. Supongo que no sé explicar qué significa descubrir de repente que tienes una barrera infranqueable delante de ti que te impide continuar sin tener que esquivarla. Me pregunto cómo poder asimilar la realidad sabiendo que el futuro es un mal trago duro de imaginar. He de decirte que cuando los seguidores del Aston Villa se levantaron para dedicarte una emotiva ovación durante un minuto del partido, quienes lo veíamos a través de una pantalla quisimos hacer lo mismo. Desde lejos, a mucha distancia, incluso en otro país, notamos en las imágenes cómo te subían las pulsaciones sentado en el palco. Estabas con tu familia y te tocaste los ojos, de donde asomaban lágrimas. La verdad es que nunca se me dieron del todo bien las matemáticas, y casi siempre fallo en los pronósticos, así que entonces… ¿cómo puedo, Stiliyan Petrov, intentar medir dónde está el final de todo esto?

Parece que el fútbol queda muy lejos de esta temática, que estas líneas no casan demasiado con una victoria del Barcelona y otra goleada del Real Madrid, que no tienen nada que ver con los 100 goles blancos o con la feroz lucha por el descenso, pero la maldita actualidad, siempre dominante, tiene al capitán de un club inglés entre sus titulares. Y me resulta imposible no darle importancia porque la leucemia ha querido que Petrov vea la vida de otra manera y haya sido obligado a despedirse de la pelota, del verde y del deporte. Cuando empecé a escribir este breve texto me di cuenta de que cuando alguien lo leyese terminaría sin aprender nada nuevo o sin conocer un punto de vista diferente. Entiendo que, partiendo de esa base, he conseguido mi objetivo, ya que no es un tema que necesite de opiniones dispares. Lo cierto es que Stiliyan Petrov ha cambiado de panorama sin desearlo ni esperarlo pero, citando a uno de mis cantautores de cabecera, para terminar estas líneas de una manera digna tratando arreglar el vacío de las anteriores, «todo aquello que no tiembla no está vivo». Y de lo que estoy seguro es que el sábado, en la grada y envuelto en aplausos, lo vi temblar de emoción.

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El pase más difícil de Jordi

«Existe la idea de que los jugadores británicos no tienen la habilidad técnica para jugar del modo en el que lo hacen en España. Pero eso no es verdad», cuenta Brendan Rodgers, uno de los veinte entrenadores de la Premier League. Sea o no cierta la anterior afirmación, lo evidente es que la búsqueda de […]


25 de marzo de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

«Existe la idea de que los jugadores británicos no tienen la habilidad técnica para jugar del modo en el que lo hacen en España. Pero eso no es verdad», cuenta Brendan Rodgers, uno de los veinte entrenadores de la Premier League. Sea o no cierta la anterior afirmación, lo evidente es que la búsqueda de algunos españoles en los clubes de Inglaterra está realizada con el objetivo de conseguir implantar un tipo de juego. La etiqueta con ellos es clara: queremos posesión del balón, no mandarlo en largo, y por eso los ponemos de titulares. Un caso muy claro sobre este prototipo de estilo futbolístico es el de Jordi Gómez en el Wigan, que llegó al equipo de Roberto Martínez cuando el técnico aterrizó en el club inglés -aunque ya se conocían de una etapa previa en el Swansea- para comandar un proyecto con sabor español, a toque y a pase en corto.

Lo cierto es que a Jordi Gómez le ha costado asentarse (no jugó muchos minutos en su primera temporada) ya que sus cualidades contrastaban con lo ya establecido en el Wigan. Es decir, cuando llegó Roberto Martínez, intentó cambiar una tipología de fútbol y abogó por bajar el balón al césped, algo que costó semanas y pitos de la grada. Para ello fichó a Jordi Gómez, al que criticaban por ir demasiado lento, por ser poco agresivo y porque sus pases no avanzaban metros sino que mantenían la posesión, dejaban respirar. Costó tiempo adaptar a la afición al juego pausado de Jordi, al mismo tiempo que sus compañeros cambiaban de mentalidad.

Ahora Jordi y el Wigan juegan bonito al fútbol, aunque no siempre bien. En los últimos partidos Jordi ha vuelto al banquillo, como por ejemplo en la victoria contra el Liverpool, pero su equipo sigue en descenso. La imagen es buena, pero defienden regular y definen peor. El pase más difícil de Jordi fue convencer a sus compañeros de que jugar a su manera era posible, pero deben conseguir la permanencia si tanto él como Roberto Martínez quieren que su estilo siga imponiéndose con la camiseta del Wigan.

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El City y los españoles

El arranque de temporada de David Silva fue escandaloso. Los elogios diarios rellenaban las páginas de todos los periódicos deportivos, haciendo hincapié en la importancia del jugador español en cada una de las victorias del Manchester City. Si el canario jugaba bien, los de Mancini ofrecían una nueva exhibición. Una tras otras durante varios meses […]


18 de marzo de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

El arranque de temporada de David Silva fue escandaloso. Los elogios diarios rellenaban las páginas de todos los periódicos deportivos, haciendo hincapié en la importancia del jugador español en cada una de las victorias del Manchester City. Si el canario jugaba bien, los de Mancini ofrecían una nueva exhibición. Una tras otras durante varios meses de competición. Así se han mantenido hasta hace pocas fechas en el liderato de la Premier League, donde nadie ha discutido su supremacía. Quizás el momento más irregular de Silva ha llegado con la eliminación de su equipo de la Europa League. Superaron al Oporto con contundencia pero sin recordar al Manchester City de verano y otoño y ahora, una ronda más adelante, se han despedido del torneo a manos del Sporting de Portugal dejando un regusto amargo de todo lo que podían haber ofrecido.

Silva fue cambiado en la segunda parte del encuentro, cuando el Manchester City aún necesitaba tres goles para remontar. La delicadeza del canario para destrozar la defensa cerrada de los portugueses no había surtido efecto y, como consecuencia, los ingleses se veían fuera de la competición. Una vez más, las actuaciones de Silva iban estrechamente relacionadas con el rendimiento de los suyos. El fichaje veraniego de Nasri seguramente también iba ideado con el mismo propósito que llegó el español: que el talento nos haga mejores. Tampoco él ha continuado la línea ascendente con la que comenzó el curso. Pero la idea sigue siendo la misma si uno se fija en una de las últimas adquisiciones jóvenes del Manchester City, un gallego procedente del Celta de Vigo.

Se llama Denis Suárez y hace unos meses que cumplió los 18 años. Es un habitual de las inferiores españolas y ya ha debutado en el primer equipo, además de tener un papel indiscutible dentro de los esquemas de futuro del club inglés. Su perfil futbolístico responde a la figura que demanda el Manchester City para vencer los partidos. Delicioso mediapunta que rompe líneas con facilidad y que posee una aceleración sobresaliente para zafarse de sus rivales. Y no es el único español, ya que en esta semana ha sido noticia Joan Román, delantero un año mayor, porque estuvo en el banquillo del Etihad en el encuentro de Europa League contra el Sporting. Que consigan continuidad o no es otra historia, aunque parece que Suárez tiene más opciones, pero los españoles que están los citizens ejemplifican el tipo de futbolista que han estado buscando.

El legado de Mata

Cuando se confirmó el fichaje de Mata por el Chelsea tuve la suerte de cruzarme con un artículo sobre su legado valencianista que se me quedó muy grabado. Era una opinión de un seguidor cualquiera del Valencia que se refería a Mata como un futbolista que suscitaba emociones como ningún otro, como un héroe que […]


11 de marzo de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Cuando se confirmó el fichaje de Mata por el Chelsea tuve la suerte de cruzarme con un artículo sobre su legado valencianista que se me quedó muy grabado. Era una opinión de un seguidor cualquiera del Valencia que se refería a Mata como un futbolista que suscitaba emociones como ningún otro, como un héroe que no llegó a reinar, como alguien cuya importancia trascendió de su papel en el campo. Mata, decía el artículo, te hacía ver que el trabajo bien hecho premia, dignifica y que, además, puede ser bello.

En las últimas semanas el equipo blue respira gracias a varias acciones particulares de Juan Mata. La primera, contra el Nápoles, donde marcó el gol que hace creer al Chelsea en la remontada, por lejana que parezca si nos agarramos a las actuaciones que han dejado durante la temporada. La segunda, contra el Birmingham, cuando anotó el tanto que clasificaba a los suyos a la siguiente ronda de la FA Cup. Durante ese partido falló un penalti cuando todo estaba sentenciado. Mata ofreció el lanzamiento a Fernando Torres -que lo había provocado-, consciente de que acumula casi 24 horas sin anotar un gol sobre un terreno de juego, pero el punta español no quiso chutarlo, alegando que él no estaba en la lista previa de tiradores. El ex-valencianista falló el penalti pero el trabajo estaba hecho. Otro detalle de Mata. Uno más.

Lo cierto es que Mata es fácil de admirar. Su llegada al Chelsea se produjo en una época de cambios (y tantos, si miramos cómo transcurre la actualidad, ya sin Villas-Boas) y no ha tardado poco en ganarse su espacio. Es más, nadie se lo discute. Al margen de recibir merecidos elogios, Mata ha conseguido que los mejores momentos de juego lleven impreso su nombre. Como decía lo que leí, Mata demuestra que el trabajo premia y que, además, puede ser bello.

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Lo que me gusta de Arteta

Me gusta de Arteta que nunca se sintió protagonista. Desde que lo conozco ejemplificó ese papel de líder silencioso en cada equipo que pasaba. Porque en el Everton, directamente, fue el jugador más importante de la plantilla durante varios años. Así se lo reconocieron en Goodison Park, donde lo premiaron en varias temporadas como Player […]


4 de marzo de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Me gusta de Arteta que nunca se sintió protagonista. Desde que lo conozco ejemplificó ese papel de líder silencioso en cada equipo que pasaba. Porque en el Everton, directamente, fue el jugador más importante de la plantilla durante varios años. Así se lo reconocieron en Goodison Park, donde lo premiaron en varias temporadas como Player of the Year. Me gusta de Arteta que siempre se le tenía en cuenta. Es cierto que nunca fue con la selección, y a estas alturas terminará su carrera sin ir, pero en todo momento tenías a alguien que te recordaba que en Inglaterra había un mediocentro muy bueno y que cuál era la razón por la que no lo convocaban. Al final la competencia fue muy exigente, pero me gusta de Arteta que jamás tuvo una mala palabra. Siguió a lo suyo en silencio. Qué más daría que Moyes, su entrenador en el Everton, lo colocase en una banda si al final iba a sobrevivir por puro talento. Poco a poco terminó entrando en el centro del campo, esculpido como un futbolista de categoría.

Las lesiones, sin embargo, no se lo pusieron nada fácil y lo golpearon una y otra vez. Quienes nos sentimos atraídos por el juego de un mediocentro simpatizamos con Arteta. Su salto al Arsenal ha estado rodeado de unas circunstancias muy adversas -necesidad de vender del Everton, salidas de las piezas indispensables de los gunners y aterrizaje en un proyecto aspirante a ganador con recursos limitados- que lo están exigiendo al máximo. Podría decirse que no sólo está aprobando sino que su nota es cercana al notable, pero siempre en silencio. Cuando contra el Liverpool chocó bruscamente contra Henderson y cayó al suelo fulminado no se oyó una voz en Anfield. Miedo. Entraron las asistencias y se lo llevaron ovacionado en camilla. Se desconoce el tiempo aproximado que el donostiarra estará de baja pero lo que me gusta de Arteta es que cada vez que se ha caído, y no han sido pocas veces, ha vuelto siempre en silencio y mereciendo aplausos.

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Rebote de cesiones

Uno tras otro, los jugadores españoles que llegaron al Liverpool en la época de Rafa Benítez han ido saliendo del club. Permanece, eso sí, Pepe Reina, convertido en uno de los estandartes de los de Anfield. Los dos últimos en marcharse han sido dos jóvenes: Dani Pacheco, cedido al Rayo Vallecano -después de un extraño […]


26 de febrero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Uno tras otro, los jugadores españoles que llegaron al Liverpool en la época de Rafa Benítez han ido saliendo del club. Permanece, eso sí, Pepe Reina, convertido en uno de los estandartes de los de Anfield. Los dos últimos en marcharse han sido dos jóvenes: Dani Pacheco, cedido al Rayo Vallecano -después de un extraño transbordo por el Atlético de Madrid-, y Dani Ayala, que fue vendido al recién ascendido Norwich City. El primero de ellos ha sido un habitual de las categorías inferiores de España y ahora busca su sitio en la Liga BBVA, después de las pocas opciones que tuvo en Inglaterra. Antes de llegar al Rayo, Pacheco fue cedido en los últimos meses de la temporada pasada precisamente al Norwich City en busca de minutos, con los que consiguió subir a la Premier League. Su relevo, este año, lo ha cogido Ayala, rebotado de cesiones, que se ha asentado como titular indiscutible en el equipo de los canaries.

El central se lesionó a comienzos de curso y se perdió varios meses de competición. Sin embargo, a su vuelta ha entrado en el once de cabeza. El alto y espigado defensa, de gran toque de balón y fortaleza aérea, disfrutó de varias cesiones a otros equipos mientras era jugador del Liverpool, ya que sus oportunidades con el primer equipo las puede contar con los dedos de una mano. Su carrera, de todas formas, ha enlazado con una corriente favorable. El Norwich, elogiado por su política de fichajes, está asentado en la Premier League y salvo sorpresa de última hora seguirán el año que viene al más alto nivel. Ayala ha encontrado un equipo que confía en él, una posibilidad para disfrutar del fútbol de élite y de medirse como jugador.

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El conflicto de Salgado

Hubo mucha gente que perdió la pista de Míchel Salgado a su salida del Real Madrid. Es lógico: se despidió de España, de uno de los equipos más mediáticos del mundo y se refugió en la Premier League, en el Blackburn Rovers. Hasta aquí era todo conocido. Sorprendía que en algunas semanas incluso fuese alineado […]


19 de febrero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Hubo mucha gente que perdió la pista de Míchel Salgado a su salida del Real Madrid. Es lógico: se despidió de España, de uno de los equipos más mediáticos del mundo y se refugió en la Premier League, en el Blackburn Rovers. Hasta aquí era todo conocido. Sorprendía que en algunas semanas incluso fuese alineado como volante, por delante del lateral, algo nada usual en el club blanco, donde se consagró como uno de los mejores laterales derechos de su época. Esta temporada la comenzó de titular y en su lugar habitual. Lastrado por el paso de los años su rendimiento fue menor al esperado, una y otra vez driblado por sus oponentes. Menos velocidad de reacción, más faltas y muchos problemas para su equipo. Fue indiscutible en los tres primeros meses de competición pero se quedó estancado en nueve partidos. ¿Por qué Salgado no ha jugado más con el Blackburn Rovers desde entonces?

Una de las cláusulas de su contrato lo renueva automáticamente si juega nueve partidos más. Los mandatarios del Blackburn, en un intento por reducir los salarios de la plantilla, ven a Míchel Salgado como uno de esos futbolistas que no debe renovar, como Jason Roberts, quien se ha marchado cedido porque no tendrá más minutos. El español sabe que no va a volver a jugar en su actual equipo, ya que no quieren arriesgarse a tenerlo un año más en su plantilla.

A sus los 36 años no ha declarado que vaya a retirarse al final de temporada, pero queda claro que el hueco en las ligas europeas más potentes lo ha perdido. La solución, imagino, será una despedida a tiempo o un viaje por el fútbol exótico para un placentero adiós.

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Los futbolistas eternos

[FLASH https://www.youtube.com/watch?v=maQXj_ECiSg w=640 h=385] Desde que tengo uso de razón he vivido con Raúl sobre el césped. De todo lo anterior a él me han hablado mucho porque, por edad, a duras penas llegué a su explosión. Batallitas de mi abuelo, historias en blanco y negro, lo típico. Pero no he conocido el fútbol previo […]


12 de febrero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

[FLASH https://www.youtube.com/watch?v=maQXj_ECiSg w=640 h=385]

Desde que tengo uso de razón he vivido con Raúl sobre el césped. De todo lo anterior a él me han hablado mucho porque, por edad, a duras penas llegué a su explosión. Batallitas de mi abuelo, historias en blanco y negro, lo típico. Pero no he conocido el fútbol previo a él y, como todos, todavía no lo hemos experimentado en su ausencia. Sin embargo ya nos lo empezamos a imaginar. Lo bueno es que, de vez en cuando, aparece un compañero de redacción que te dice que veas un vídeo y que, por mucho que sea un entrenamiento, le eches un ojo. Tecleo en youtube y me cruzo con la jugada de la que me habían hablado. Mírala y opina. Son treinta segundos que, con interés, no te importa volver a ver. Recuerdos de la infancia, supongo.

Casualidades de una mañana caprichosa, horas después se anunció en la web del Manchester United que Ryan Giggs había ampliado su contrato por una temporada más. Que dice que empeña en continuar y niega cualquier opción de despedida hasta dentro de un año, al menos. El galés, sin embargo, lo hace en el club de siempre. Incluso sigue siendo titular con mayor o menor asiduidad, intentando camuflar sus carencias con su técnica. De hecho, lo consigue en muchas ocasiones, como en la Champions League del año pasado, salvo en la final. Una competición europea que enfrentó, por última vez hasta la fecha, a Raúl y a Giggs en semifinales.

Yo, que cuando vi mi primer partido de fútbol siendo consciente de ello ambos llevaban alguna temporada como profesional, me acuerdo de la imagen de su saludo que encabeza este texto al terminar el encuentro. Con ello saludaron a mi persona de hace más de diez años, al niño que veía, gracias al permiso de sus padres para acostarse tarde un día de colegio, un Manchester United-Bayern decidido sobre la bocina o un Real Madrid-Juventus con Mijatovic de goleador. Por aquella época Giggs y Raúl estaban consolidados pero yo no me imaginaba a qué magnitud. Años más tarde vuelvo a esas imágenes conociendo su dimensión. Posiblemente haga lo mismo en un futuro lejano y pensaré igual. Y claro, uno se da cuenta del valor que tienen los futbolistas eternos.

Torres, el tiempo y los extremos

«En el Chelsea no tienes que demostrar que eres un profesional, se da por supuesto«. Me resulta interesante hablar sobre el tiempo. No del meteorológico sino en general. De cómo te hace mayor o te rejuvenece según el día, de cómo el segundo que estás aprovechando ahora mismo leyendo estas palabras ya no lo volverás […]


5 de febrero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

«En el Chelsea no tienes que demostrar que eres un profesional, se da por supuesto«.

Me resulta interesante hablar sobre el tiempo. No del meteorológico sino en general. De cómo te hace mayor o te rejuvenece según el día, de cómo el segundo que estás aprovechando ahora mismo leyendo estas palabras ya no lo volverás a tener mañana o de cómo, antes de que naciéramos, el tiempo ya estaba aquí y que, cuando nos vayamos, el tiempo seguirá por mucho más. Inquebrantable, decisivo, definitorio. Siempre cambiante. Con el poder de modificar la percepción de los hechos, lo que significan, lo que nos hicieron sentir y lo lejanos que ahora parecen. No debe haber futbolistas más señalados para hablar sobre el tiempo que Fernando Torres, un jugador sobre el que sólamente conviven opiniones extremas, de un bando u otro, pero del que todos tienen opinión. Torres no es un me da igual, es un o un no tan rotundo como la vida misma.

En ese debate sobre la convivencia de extremos, sobre la imposibilidad de encontrar un término medio entre dos opiniones, se encuentra la figura de Torres y su posible convocatoria con España para la próxima Eurocopa. En términos estadísticos: tres goles en 31 partidos en la Premier League desde que llegó al Chelsea, dos más si añadimos la Champions League. En el aspecto subjetivo se produce la confrontación de las dos vertientes, invariables e indisolubles, destinadas a existir sin el mínimo interés de alcanzar un punto de equilibrio. Si hubiese que medir los partidos de Torres en el Chelsea sobre unas notas de bien, normal o mal, el resultado final reflejaría gran cantidad de males, más normales de los que se ha hablado y un número de bienes insuficiente para lo esperado. Porque los goles, o la ausencia de ellos, son los que han hablado.

Mientras sus competidores por la delantera aprietan por ganarse la convocatoria, Torres sigue buscando su primer gol en la liga desde el mes de septiembre. Después de un tiempo pensando en las razones por las que convocaría o no a Torres, en el aspecto positivo me sale una por encima de las demás, con una parte de irracional: la confianza. En el aspecto negativo me salen Negredo, Soldado o Llorente (inserte en esta lista el jugador deseado), que no hacen más que conseguir que la comparación se vuelva en una pesadilla para el nueve del Chelsea. La confianza a la que se agarran sus seguidores no es otra cosa que el tiempo, un deseo para que éste decida tornar nuevamente en un momento concreto y que, a pesar de sus últimos 12 meses, pueda ser un motivo de peso para su convocatoria. Porque hablar en tiempo pretérito de un jugador de 27 años, con su pasado tan reciente, todavía me resulta bastante complicado.

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Entre Reina y De Gea

Es curioso cómo cambian las cosas en apenas unos meses. Cuando Agger saltó por encima de una melé de futbolistas y anotó el primer gol del Liverpool mientras que De Gea se quedó dudando en la salida, me acordé de lo escrito en octubre. En aquel artículo, que coincidía con la visita del Manchester United […]


29 de enero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Es curioso cómo cambian las cosas en apenas unos meses. Cuando Agger saltó por encima de una melé de futbolistas y anotó el primer gol del Liverpool mientras que De Gea se quedó dudando en la salida, me acordé de lo escrito en octubre. En aquel artículo, que coincidía con la visita del Manchester United a Anfield en la Premier League, los de Ferguson rascaron un empate gracias a la brillante actuación del guardameta español. De Gea voló hasta dos veces en el tiempo de descuento y evitó la derrota de los suyos. Sin embargo, en el partido del sábado, en el que el Manchester United buscaba la 5ª Ronda de la FA Cup, también en Anfield, De Gea fue uno de los motivos principales de la derrota del ex-equipo de Van der Sar. Además, en el momento del error del canterano del Atlético de Madrid, Ferguson puso a calentar a Lindegaard, portero suplente o titular según sople el viento, en una muestra de duda y desconfianza absoluta hacia De Gea.

En esta ocasión, como en octubre, tenía en la portería rival a Pepe Reina, protegido por su afición en sus peores momentos y cada vez más cuestionado por el resto de seguidores al fútbol. Sus fallos en la portería del Liverpool cada vez son más comunes, acumulando una extensa lista desde el Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, la otra corriente de opinión lo sitúa como uno de los mejores guardametas del mundo. Lo cierto es que seguramente hace unos años estuvo merecidamente en esa lista, y posiblemente liderase la de la Premier League. Ahora es cuestionable. A priori, Reina y De Gea son (o serán en los meses que vienen) las opciones más factibles para ocupar el puesto de tercer portero en la próxima Eurocopa 2012 y, tal y como están las cosas, ninguno de los dos pasa por su mejor momento.

Balotelli, ¿por qué siempre él?

Ya está en boca de todos el nuevo capítulo de la vida de Mario Balotelli. El jugador italiano cayó desequilibrado en el partido contra el Tottenham, con tan mala suerte (¿o no?) que pisó a Scott Parker en la cabeza. El delantero del Manchester City se apresuró en disculparse, consciente de que la acción podría […]


23 de enero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Ya está en boca de todos el nuevo capítulo de la vida de Mario Balotelli. El jugador italiano cayó desequilibrado en el partido contra el Tottenham, con tan mala suerte (¿o no?) que pisó a Scott Parker en la cabeza. El delantero del Manchester City se apresuró en disculparse, consciente de que la acción podría suspenderlo durante varios partidos. Balotelli vio la tarjeta amarilla y siguió jugando. Como su día a día no entiende de tonos medios, después de esta acción, en el descuento, provocó un penalti. Lo marcó, como no podía ser de otra manera, erigiéndose en el héroe de su equipo. Su gol dio la victoria a los de Mancini y los alza en el liderato de la Premier League. Seguirán llegando relatos sobre Balotelli, cada cual más extraño. Porque éste no es más que uno de la extensa lista que maneja el italiano.

La vida está en deuda con Mario Balotelli, debe pensar él. Al menos eso es lo que sugiere su expresión. «No sé tomarme la vida en serio, es demasiado corta como para ser un tipo serio«, declaró hace tiempo. El delantero suma una gran cantidad de anécdotas en los menos de dos años que lleva viviendo en Manchester, una ciudad que, dicho sea de paso, no le gusta, tal y como dijo en sus primeros días en Inglaterra. En su objetivo diario por no ser un tipo serio, en la ciudad deportiva del club se dedicó a lanzar dardos desde su ventana a los chicos de la academia. Sí, dardos. Ninguno salió herido. Los aficionados aficionados citizens guardan con cariño esta anécdota y la incluyeron en la letra de la canción a Balotelli que entonan cuando procede: «Ooooooh Balotelli, he’s a striker, he’s good at darts, an allergy to grass but when he plays he’s fuckin’ class, he drives around moss side with a wallet full of cash«, dice. El italiano agradece las palabras: «Los elogios me provocan fuego interior y sonrío por dentro«, porque para qué iba a hacerlo por fuera, claro.

La noche ha regalado más historias de Balotelli. Recientemente, el italiano incendió su casa al intentar lanzar cohetes y fuegos artificiales desde el cuarto de baño. No contento con ello, después de ser portada en todo el país, Mario era, un día más tarde, la imagen de una campaña para el buen uso de los fuegos artificiales. Es tan peculiar que hasta la mala suerte le acompaña. Como si Balotelli no pudiese desprenderse de su fama ni aunque lo intente. De hecho, fue confundido con un ladrón robando… en su propia casa, cuando lo único que hacía el pobre era sacar unos aparatos electrónicos

Por las calles de Manchester conduce a su antojo y colecciona multas como si de cromos se tratase. Una noche descubrieron 25.000 libras en su coche y, al ser preguntado el motivo por el que llevaba esa cantidad de dinero, respondió: «Porque soy rico«. Bueno, una vez visto su modelo contra el frío, un gorro indescriptible, cualquiera diría lo contrario. Su ego sale del terreno de juego, aunque dentro de él no lo pierde: «Sólo hay un futbolista algo mejor que yo, Messi, los demás están por debajo«. En el año 2010 recibió el Premio Golden Boy al mejor menor de 21 años. Balotelli, obviamente, no dudó en mofarse de sus rivales: «¿Wilshere? No lo conozco, no sé quién es. Pero si jugamos contra el Arsenal, me acercaré mucho a él para enseñarle el trofeo del Golden Boy y que pueda verlo de cerca«.

Su genio en el campo no entiende de límites. Su instinto cómico parece que tampoco, como cuando le robó los guantes al Kun Agüero mientras éste se ataba las botas. Imágenes impactantes fueron las de 2010, cuando abandonó el San Siro quitándose y tirando la camiseta del Inter al césped, firmando así su despedida del club italiano. Técnicamente bueno, Balotelli debe mejorar en otras cosas. Una idea sería practicar a ponerse un peto, en lo que es uno de los vídeos futbolísticos más cómicos de youtube. Aunque nada comparable a la frivolidad que decidió cometer en la última pretemporada, cuando quiso rematar un contraataque de sabe dios qué manera. No extraña que, inmediatamente, Mancini decidiese sustituirlo.

Mario Balotelli tiene un talento especial. Jugando al fútbol, quiero decir. «Why Always Me?«, se quejó cuando marcó un golazo al Manchester United. Sus actos extradeportivos en ocasiones difuminan a un jugador brillante. Una figura que prioriza el espectáculo a la estética. La vida de Mario Balotelli es un sufrimiento constante por eliminar su enfado personal con el mundo.

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Valverde ha vuelto para ganar

Suele decirse que si te levantas con el pie izquierdo tendrás mala suerte ese día. La verdad es que yo no recuerdo con qué pie me apoyé al levantarme el sábado, pero la primera noticia que leí en mi arañada y lenta blackberry decía lo siguiente: Alejandro Valverde se impone en la quinta etapa del […]


22 de enero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Suele decirse que si te levantas con el pie izquierdo tendrás mala suerte ese día. La verdad es que yo no recuerdo con qué pie me apoyé al levantarme el sábado, pero la primera noticia que leí en mi arañada y lenta blackberry decía lo siguiente: Alejandro Valverde se impone en la quinta etapa del Tour Down Under. Más de un año y medio de espera. Podría ser un hecho nada relevante hace varios meses, pero lo del sábado por la mañana era un logro de alcance. Valverde había vuelto. Por fin. El ciclista que me terminó de meter definitivamente en el mundo de la bicicleta regresaba tras su sanción y vencía por delante de Simon Gerrans. Lo cierto es que he seguido el ciclismo en los últimos años menos de lo que me habría gustado. No sé qué parte de culpa habrá tenido su ausencia, pero deduzco que sí está relacionado.

Me importa Alejandro Valverde porque me he hecho mayor con sus victorias. Porque cuando conocía diez nombres del pelotón, aparecía él por delante todos para ganar en La Pandera. También porque desde Austria y en diferido recuerdo ver su primera victoria en el Tour de Francia, en la ya mítica subida a Courchevel frente a Lance Armstrong. O porque dejé de hacer planes con mis amigos para jugar una tarde a la consola cuando ganó su primera Lieja Bastoña Lieja. Dos años después repitió. Y así tantos ejemplos, como cuando entró en Madrid como vencedor de la Vuelta a España, como el día en que me lo crucé en el hotel que se hospedaba o como la tarde que debutaba con el Illes Balears en la Challenge a Mallorca. Simples detalles, seguramente, que reflejan la admiración que Valverde siempre me ha causado.

El mayor talento ganador que ha dado el ciclismo español en los últimos diez años está de vuelta. En realidad ya no me importa que se le atragante el Tour de Francia o que en los Mundiales le critiquen por estratega. Tampoco me parece imprescindible mencionar tantos momentos pasados porque me dejaría alguno. Ya no necesito que me demuestre eso. Ha merecido la pena esperar pero he tenido suficiente. Ahora solo me apetece sentarme frente a la televisión, ver las rampas de un final de etapa abarrotado y que, con un ataque imparable, como el de la primera etapa del Tour de 2008, remonte y entre en meta con los brazos en alto. El primero. Que para eso ha regresado.

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Al menos disfruta del viaje

Días de vacaciones, poco fútbol dentro de nuestro campeonato y demasiado en Inglaterra. Te puede gustar el parón navideño porque evade en cierto modo la congestión semanal de fútbol pero también puedes detestarlo. Según cómo se mire. El caso es que durante estas semanas no ha quedado otra cosa que cruzar fronteras e interesarse por […]


8 de enero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

Días de vacaciones, poco fútbol dentro de nuestro campeonato y demasiado en Inglaterra. Te puede gustar el parón navideño porque evade en cierto modo la congestión semanal de fútbol pero también puedes detestarlo. Según cómo se mire. El caso es que durante estas semanas no ha quedado otra cosa que cruzar fronteras e interesarse por lo extranjero. Ha costado buscar algún jugador español que actuara este tiempo sin que fuera un partido benéfico, para qué negarlo. Entre las suplencias de De Gea, el poco jugo que le podemos sacar a los del Chelsea y que Rafa Benítez continúa extendiendo su ámbito de actuación al mundo dospuntocero, contra la opinión de muchos, haciéndose una cuenta de twitter, hemos tenido que bajar un escalón. En definitiva, mirar hacia algo menos mediático. Si lees esto y eres seguidor del Espanyol, te acordarás de él y si no, puede que también.

Una de las ventas del club de Barcelona el pasado verano tomó destino Blackpool. Su nombre es Ángel Martínez y desde entonces forma parte de la plantilla de Ian Holloway. No ha jugado mucho hasta hace varias fechas. En noviembre empezaron a confiar en él y poco a poco está entrando en el equipo. El caso es que, con motivo de la FA Cup, uno de los partidos televisados fue el de su club, que jugaba a domicilio en un campo perdido en las entrañas de Inglaterra, el del Fleetwood Town. El Blackpool ganó 1-5 y tuvo una actuación aceptable, más o menos acorde a la de sus compañeros. El mediocentro tiene contrato para otra temporada más. Su adaptación va cumpliendo plazos, lo cual es motivo para alegrarse.

Que las nuevas experiencias terminen con éxito es un lujo del que pocos pueden presumir. Tal y como van las cosas, Ángel Martínez ya ha dado el primer paso. Los aficionados del Espanyol se acordarán y él tendrá en mente a su anterior equipo. Y si no todo sale como espera, que al menos cumpla lo que dice uno de los mejores discos de Sugarland: Enjoy the ride.

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El Manchester City golea al Liverpool con lo mínimo

La pegada del Manchester City no conoce antídoto. Después de pasar dos jornadas sin ver la portería rival, los de Mancini cerraron su duelo contra el Liverpool por un contundente 3-0. Un resultado que no deja pie a la duda. Todo gracias a la efectividad de los locales, que marcaron en los mejores momentos, con […]


3 de enero de 2012 Álvaro de Grado - Sportyou

La pegada del Manchester City no conoce antídoto. Después de pasar dos jornadas sin ver la portería rival, los de Mancini cerraron su duelo contra el Liverpool por un contundente 3-0. Un resultado que no deja pie a la duda. Todo gracias a la efectividad de los locales, que marcaron en los mejores momentos, con el mínimo esfuerzo posible. Porque Reina, en un nuevo error, propició el gol de Agüero, que disparó desde lejos. El portero español no calculó la distancia y el balón se coló por debajo de sus brazos. Con el marcador en contra, el Liverpool se apoderó del balón. Los mejores minutos de los de Dalglish llegaron entonces, pero no se tradujeron en ocasiones claras.

Luis Suárez no fue de la partida. El delantero uruguayo comenzó a cumplir su sanción de ocho partidos por las declaraciones a Evra. Carroll se hizo cargo de la punta del Liverpool pero no recibió balones para transformarlos en gol. El Manchester City, por medio de Yaya, hizo el segundo a la salida de un córner. Luego llegó el descanso y el intento de Dalglish de cambiar el rumbo del encuentro. Fuera Adam y Kuyt por Bellamy y Gerrard, que todavía no está recuperado plenamente de su lesión.

El dominio de la posesión no le sirvió al Liverpool y las llegadas de los locales, sobre todo de Yaya Touré, fueron un peligro. Barry fue expulsado mediada la segunda mitad pero, acto seguido, Skrtel cometió penalti sobre el centrocampista marfileño del Manchester City. Milner lo transformó poniendo el 3-0 y el partido quedó visto para sentencia. Mancini aseguró la victoria con cinco en la zaga y, con 48 puntos, lidera en solitario la Premier League. El Liverpool, por su parte, queda en sexta posición con 34.

La ilusión jugará un partido

El próximo miércoles 28 de diciembre, para despedir el año 2011, para acordarse de quienes piden atención, la Fundación Iker Casillas ha organizado el «Partido por la Ilusión» en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. El objetivo de esta acción es apoyar el empleo a jóvenes en riesgo de exclusión social […]


27 de diciembre de 2011 Álvaro de Grado - Sportyou

El próximo miércoles 28 de diciembre, para despedir el año 2011, para acordarse de quienes piden atención, la Fundación Iker Casillas ha organizado el «Partido por la Ilusión» en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. El objetivo de esta acción es apoyar el empleo a jóvenes en riesgo de exclusión social disputando un encuentro de fútbol entre varias de las caras más conocidas del panorama actual, con un concierto previo, con alguna que otra exhibición y con la sonrisa del espectador asegurada. Un acto para representar los valores reflejados en la vida, primero, y en el deporte, después, como el esfuerzo, la superación o el trabajo en equipo. Desde 2008, cuando BBVA comenzó a patrocinar la Liga BBVA y la Liga Adelante, el «Banco del Deporte» se ha consolidado en estos proyectos humanitarios, con las figuras de Iker Casillas y Andrés Iniesta a la cabeza.

Primero os lo explico y luego os lo cuento. El único fin de este evento reside en la recaudación de fondos (mediante las entradas: 15€ para los adultos y 10€ para menores de 12 años; o vía fila cero) para apoyar el empleo a jóvenes en riesgo de exclusión social. Vidas complicadas, correosos problemas laborales o dificultades familiares. La Fundación Tomillo dirigirá los fondos recaudados a un proyecto de integración laboral y autoempleo que se desarrollará en barrios de Madrid entre enero y diciembre de 2012. Antes del encuentro de fútbol tendrá lugar un concierto donde actuarán figuras como Pignoise o La Musicalité, mientras que luego sobre el campo estarán Álvaro Bautista, David Bustamante, Esteban Granero, Alejandro Sanz, Rafa Guerrero, Fernando Hierro, Sergio García o el propio Iker Casillas, entre otros. Explicado queda.

Ahora os lo cuento. Es reconfortante que existan iniciativas de este estilo. Hace poco, muy poco, con motivo del día de Navidad, un conocido cercano me comentó que estuvo en un comedor social, en un ambiente que desconocía, por motivos de salud o económicos, y que regresó a su casa impactado. Recuerdo que me dijo que, dentro de sus complicaciones diarias, era un afortunado por vivir con sus problemas, los cuales ya no le parecían excesivos. El «Partido por la Ilusión», como idea, me gusta especialmente por dos motivos. El primero es la ilusión, palabra que da nombre al evento y que se echaba de menos en el escenario del comedor que me dibujó mi amigo. Faltaba ilusión. Y para mí, no sé para vosotros, es necesaria para conseguir cualquier cosa que te propongas. El segundo es el simple hecho de que se vaya a celebrar, independientemente de la fecha que sea, porque indica que, a todas las escalas de la vida, sigue habiendo gente preocupada por mejorar las condiciones de vida, o de lo que sea, de un anónimo. Aunque igual todos somos anónimos para alguien y el único motivo es ayudar. O regalar ilusión, que es más fácil.

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Torres pide a 2012 olvidar el 2011

El año comenzó con un cambio de equipo y terminará viendo partidos desde el banquillo. La carrera de Fernando Torres no entiende de tonos medios, ignora matices y pasa del sobresaliente al suspenso en el mismo tiempo que tarda de marcar un gol a no disputar un minuto. El 2011 del delantero español sólamente ha […]


25 de diciembre de 2011 Álvaro de Grado - Sportyou

El año comenzó con un cambio de equipo y terminará viendo partidos desde el banquillo. La carrera de Fernando Torres no entiende de tonos medios, ignora matices y pasa del sobresaliente al suspenso en el mismo tiempo que tarda de marcar un gol a no disputar un minuto. El 2011 del delantero español sólamente ha tenido oscuros, pocos o ningún recuerdo que provoque una sonrisa y más lamentaciones que alegrías. La tardanza del primer gol, que se alargó por meses, el recuerdo de Liverpool, a quienes se ha enfrentado ya en tres ocasiones con tres derrotas como resultados, y, finalmente, su cruda realidad: la suplencia en el Chelsea.

Durante el reportaje en «Espacio Reservado» me gustó una frase en la que Torres decía sobre su trayectoria: «En estos diez años han pasado muchas cosas, aunque seguramente no en el orden que esperaba». Como si todos sus años en el fútbol se hubiesen desordenado, como si la suplencia no le tocase ahora sino hace ocho temporadas o dentro de cinco, como si sus éxitos en la selección tendrían que haberse continuado en sus clubes. Se fue consagrado en el Atlético, rozó lo más alto en Liverpool y desciende sin frenos en el Chelsea. Hasta se cuestiona su puesto en la absoluta.

«Todo lo que he hecho no sirve para nada ahora, sólamente cuenta el presente», asegura Torres. Fernando no ha creído nunca en las adaptaciones hasta que ha llegado a Stamford Bridge. No la necesitó en Madrid y tampoco en Liverpool, lugares en los que fue figura eliminando la barrera del tiempo. A pocos días de cerrar el año 2011, el nueve del Chelsea es más discutido que nunca. Algunos confiaron siempre en él utilizando sus mejores momentos como balanza a la depresión actual; otros, sin embargo, perdieron la esperanza. Al fin y al cabo, lo mejor que puede pasar es que el Año Nuevo sea renovador en todos los sentidos, que ordene la carrera de Torres y que torne los recuerdos en hechos del que ha sido varias temporadas el delantero más letal de la Premier League y, según opiniones, de España.

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El Stoke no es para estar tranquilo

El rumbo del fútbol actual camina en dirección opuesta a la del Stoke City. Eso no es un problema para ellos, qué duda cabe, pues presumen alegres de ello. Mientras el resto de los equipos ensalzan la posesión o el hecho de coordinar tres pases consecutivos y abogan por las jugadas estéticas, los de Tony […]


18 de diciembre de 2011 Álvaro de Grado - Sportyou

El rumbo del fútbol actual camina en dirección opuesta a la del Stoke City. Eso no es un problema para ellos, qué duda cabe, pues presumen alegres de ello. Mientras el resto de los equipos ensalzan la posesión o el hecho de coordinar tres pases consecutivos y abogan por las jugadas estéticas, los de Tony Pulis se ríen de este ideal que predomina hoy en día. Incluso podría decirse que lo desprecian, pero no sería justo. El fútbol no es más que una forma de entender el juego, o al menos eso es lo que prefiero pensar. Su objetivo es tan simple como la supervivencia, llegar a la felicidad por el camino más corto posible. Sin ornamentaciones, del modo más rudimentario pero con una única premisa: reducir al máximo las opciones de derrota y explotar sus virtudes para alcanzar la victoria. Pocas, muy pocas, pero altamente perfeccionadas.

El técnico del Stoke City, Tony Pulis, ha declarado en más de una ocasión que él es una pieza más del mundo del entretenimiento: el fútbol. Su opinión es que la única vía para llegar a entretener pasa por que su afición vuelva a casa con una sonrisa en la cara, con tres puntos en la clasificación y con la mentalidad de haber marcado un gol más que el rival. En otras palabras, de haberlo superado. El cómo entretener es subjetivo. Tan subjetivo como que Pulis afirma que entretener pasa por ganar. Sin ningún añadido más. Así de fácil. Él quiere asegurarse de que, si no gana, las posibilidades de perder quedan reducidas tanto como sea posible. Competitividad lo llaman algunos.

Hace poco me crucé con una de las frases que más he tratado de defender en debates sobre fútbol y que, desde que la leí, la he grabado a fuego en mi memoria: «Este deporte no es cuestión de estilos, es cuestión de ser muy bueno en tu estilo». Es simple. Tan simple como el juego del Stoke, donde un saque de banda para ellos está tan próximo al gol como una posesión en el borde del área para otros, donde ocho piernas entrelazadas alrededor del punto de penalti no son más que una brillante metáfora del estilo que defienden, de su modo de juego. De su forma de entretener, al fin y al cabo.

Me resultó curioso que, una vez se conoció que el Stoke iba a ser el rival del Valencia en la Europa League, surgieran comentarios de tranquilidad para los españoles. Curioso y, además, sorprendente. Por poner un ejemplo nada más: el Chelsea, el Liverpool, el Manchester United y el Tottenham ya han visitado el Britannia Stadium en esta temporada y, entre los cuatro, han conseguido dos puntos y dos goles. Para estar tranquilo no es, desde luego.

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