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12 de agosto de 2020 12/08/20

Opinión

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Árbitros S.L. y S.A.


  • 28 de septiembre
    de 2010
  • Iñaki Cano

Siempre he intentado ayudar -lo seguiré haciendo- a los árbitros. Especialmente me he volcado con los de la Liga BBVA y los de la Liga Adelante. Todos los años intento comprender sus decisiones. Las buenas y las menos buenas, incluso las malas. He de reconocer que tengo poco éxito en mis alegatos. También es verdad que ellos y quienes les dirigen ayudan poco a la defensa del estamento arbitral. Son una sociedad anónima (no digas que te lo he dicho) pero también son una sociedad limitada (para que quieres que te lo diga si luego nos vais a inflar) porque cada vez están más cerrados en su mundo y no permiten que entremos en su aula para aprender a comprenderles. A ellos y a sus decisiones. Siempre, como decía Currito de la Cruz, están tapados para cubrirse del posible error ¿humano?

Cada año son más herméticos. Menos explicativos. Más ocultos, tanto en los aciertos como en los errores que tienen. Y cuando hay cambios de apreciación en los reglamentos, los explican poco y mal. No digo que me lo digan expresamente a mí, pero sí deberían darse una vueltecita por los entrenamientos y explicárselos a los jugadores y entrenadores. Deberían también ir algún programa estrella de radio o de televisión y simular algunas de esas jugadas para explicarlas y, así, no llevarnos a discusión (por desconocimiento) después de cada partido. Sí, ya lo sé, es obligación mía saberlo e informar, pero si les soy sincero cada vez que lo he intentado me han negado a la mayor. No hay manera que alguno de los que mandan en los árbitros, se preste a simular determinadas jugadas. Me lo han explicado pero por teléfono y una vez producidas algunas de ellas. Les juro que cada uno de los árbitros consultados, lo ven de distinta manera y, sobre todo, terminan con la frase famosa: “no digas que te lo he dicho yo, que luego me enfrían en la nevera”, inexistente pero real.

Presiento que éste año, si siguen así, habrá expulsiones inexplicables. Penaltis iguales pero diferentes. Manos intencionadas para unos e involuntarias para otros, siendo prácticamente iguales las intenciones. Unos manotazos en la cara del contario acaban con el agresor en la ducha y en otras no. En unos banquillos expulsan al médico y en otros no se atreven con el entrenador. En estas jornadas que se llevan disputadas en la Liga BBVA ha habido entradas duras y según el estamento arbitral, otras han sido violentas y por eso han merecido la expulsión del que las ha realizado. ¿Quién decide la que es violencia y la que es simplemente dura? ¿El árbitro? Si es así, ya la tenemos montada. Cada temporada dejan más reglas al criterio de los colegiados. Son ganas de liar la madeja, con lo claro que es el reglamento. Cada uno de los que vemos el fútbol, incluidos los árbitros, lo vemos de distinta manera con tanto cambio año tras año. No digo ni mejor ni peor, sino diferente. Por ello cada temporada deberían darnos unas clases de reglamentación para interpretar mejor sus decisiones; incluso podían explicar públicamente algunas de ellas y en caliente para no abrasarnos ni quemarles a ellos.

Visto lo visto y pitando lo que los árbitros han pitado, presiento jaleo esta temporada. Ya me gustaría equivocarme pero creo que no. No nos vendría mal a los aficionados, a la prensa y a los jugadores y sus correspondientes cuerpos técnicos, unas cuantas lecciones de las distintas apreciaciones sobre el reglamento que van a aplicar ésta temporada los colegiados en la Liga Adelante y en la Liga BBVA. La grada ya está caliente y, además, todas. La prensa no entiende por qué a unos sí y a otros no. Los entrenadores no terminan de saberse lo que han estudiado porque les confunden algunas decisiones. Es cierto que son humanos y fallan como tales, pero de verdad que bien nos vendría que la empresa arbitral fuera más cercana y transparente.

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