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21 de mayo de 2019 21/05/19

Fórmula 1

Aranda: “El Barça enseña a jugar; el Madrid, a ganar”

Carlos Aranda es el ejemplo de un futbolista criado en el Real Madrid, pero que triunfa en otro equipo. El ariete malagueño cuenta con pasado blanco, y no lo oculta, sino que presume de ello. Además, no tiene problema en hacer notar la diferencia entre el club donde creció como futbolista (llegó a debutar en […]


18 de febrero de 2011 Iñaki Cano - Sportyou

Carlos Aranda es el ejemplo de un futbolista criado en el Real Madrid, pero que triunfa en otro equipo. El ariete malagueño cuenta con pasado blanco, y no lo oculta, sino que presume de ello. Además, no tiene problema en hacer notar la diferencia entre el club donde creció como futbolista (llegó a debutar en Champions con el club blanco) y el máximo rival, el Barcelona.

Nueva etapa con Mendilibar. ¿Buenas sensaciones?
Cuando llega un entrenador, todas las sensaciones son buenas: el que no juega tiene más ilusión, el que juega sigue entrenando como siempre… Algunos compañeros me han hablado bien de él.

¿Os habéis llamado ya para ver de qué pie cojea?
Sí, siempre se hace eso. Igual que él también habrá pedido informes sobre los jugadores. Lo más importante es que es buena persona y que ahora se involucre con el grupo. Luego ya, para el entrenamiento, cada uno tiene su forma. Me han hablado bien: es exigente, entrena con mucha intensidad… Cuando le despidieron del Valladolid, los jugadores le hicieron una cena. Eso dice mucho.

¿Tú le has hecho una cena a Camacho? ¿Le echarás de menos?
No se la hice porque ni él ni yo esperábamos esto. Camacho ha hecho aquí un trabajo muy importante, nadie lo puede discutir. Yo estoy muy agradecido de que siempre haya apostado por mí, estuviera bien o mal.

¿Podrás caminar solo?
Sí. Él ha hecho que siente la cabeza. Esta ciudad te da mucha tranquilidad.

[FLASH http://www.youtube.com/watch?v=GlxFJA-5hoM w=640 h=385]

¿Qué necesita Osasuna? Sobre todo, lejos de Pamplona.
Crearse una nueva ilusión entre afición y jugadores. No es normal jugar contra el Madrid a un ritmo y luego a otro fuera de casa, cuando la necesidad de puntos es la misma. Osasuna necesita encadenar dos o tres victorias seguidas o ganar fuera y creerse que puede hacerlo.

Tras ganar al Madrid, la afición gritó a Camacho.
Después del Madrid, vino el Mallorca. Íbamos ganando 1-0 y un sector de la afición estaba contra la afición y el presidente. Yo creo que no tiene ninguna explicación. La marcha de Camacho nos vendrá bien en el sentido de que, por algún motivo, no había una buena conexión entre la afición y el equipo. El míster debió de pasarlo mal: ganó al Madrid y le pitaron.

¿Pedirías a la afición que piense sólo en animar?
Esta afición se ha caracterizado siempre por estar con el equipo en todo momento. O están con nosotros o esto se hunde. Tendrán sus motivos para criticar al presidente, pero el año pasado hubo elecciones y no se presentó nadie. No queda otra que estar con el equipo.

¿Está cara la salvación?
Sí, pero hay muchos equipos implicados. Con este campo y esta afición, tenemos que salvarnos sí o sí.

Tras perder en Pamplona, el Madrid gana en Cornellá y parece que otra vez hay Liga BBVA.
El Madrid siempre tiene eso. Nunca se rinde, es por su escudo y por su historia. Aunque el Barça tiene un punto de juego superior, para mí.

Decía Xavi que si el Barça estuviera en la situación del Madrid…
Estaría muerto. No tiene ese espíritu ganador. El Madrid no da la Liga BBVA por perdida ni cuando la tiene perdida.

¿Qué tiene el ADN del Real Madrid que no tenga el del Barcelona?
En el Barcelona, de pequeñito te inculcan jugar bien al fútbol; en el Madrid te inculcan ganar. Yo lo he vivido en el Madrid y mi mejor amigo, Mario Rosas, lo ha vivido en el Barcelona. Cuando nos enfrentábamos, nos daban un baile increíble, pero les ganábamos siempre.

Si te gusta el fútbol bonito, te gustará más el Barça…
Me encanta. Me da hasta rabia verles jugar, porque yo soy madridista. Ese fútbol yo no lo había visto en mi vida, pero al Madrid no hay que darle por muerto; aunque no haga ese fútbol, va ganando los partidos.

¿Te aburre el Barça?
Como madridista, sí. Como aficionado, no. Juegan de memoria, parece que juegan con catorce.

Si el Madrid gana esta Liga BBVA, será porque la ha perdido el Barça.
No. Si la gana es porque la ha ganado el Madrid. La Liga la gana el más regular, sin quitarle méritos.

Como delantero que eres, ¿Benzema o Adebayor?
Adebayor tiene hambre, es más dinámico, se mueve más, se desmarca más… Benzema es técnicamente muy bueno, pero muy apático, no termina de explotar. Además, Adebayor lo ha pasado mal en el Manchester City y ahora habrá visto el Madrid desde dentro, que es una maravilla, y habrá dicho: “De aquí no me mueve nadie, voy a correr y pelear lo que no está escrito”. Es técnico, se desmarca bien, aguanta bien la pelota, tiene ganas… Yo creo que se va a quedar.

Tú eres futbolista como podías haber sido otra cosa, ¿verdad?
Sí. El fútbol es el paso más importante que puede dar un chico criado en un barrio y un ambiente con pocas salidas.

Vicente del Bosque te ayudó mucho…
Estaba siempre encima de mí. Con él he aprendido a ser persona más que a ser futbolista. El futbolista ya lo es cuando nace.

¿Qué es lo que más has aprendido de él?
Te transmite mucho como persona. A mí me regañaba mucho, me encerraba con él para tener charlas… Le mirabas a los ojos y sabías que lo que te decía era por tu bien.

¿Te hablaba con esa calma que transmite o pegaba algún puñetazo encima de la mesa?
Las dos cosas, pero la mayoría con mucha calma. Me tiene un cariño muy especial.

¿Qué es lo más bonito que te dijo?
Que tenía que aprender a convivir con mis compañeros y adaptarme a las normas que él imponía. Una cosa me gustó mucho, en la primera charla que tuvimos en juveniles. A final de temporada, él decía quién seguía en el equipo y quién no. Yo era un niño y fui a darle la mano, pero se la di flojito. Él me dijo que los hombres no dan la mano así, que tenía que levantarme y apretar fuerte.

¿Lo más gordo que te ha dicho?
Fui convocado con la sub 17 y entrené mal. Él me cogió y, cuando yo esperaba que me diera la enhorabuena por la convocatoria, me dijo: “Como vuelvas a ir a la Selección para entrenar así, te vuelves a tu casa”. Me regañaba mucho, pero ahora sé que era por mi bien.

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