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21 de octubre de 2021 21/10/21

Opinión

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La decisión más difícil de Alonso


  • 15 de septiembre
    de 2017
  • David Sánchez de Castro

La continuidad de Fernando Alonso en la Fórmula 1 dependía de lo que hiciera McLaren, y el equipo ya ha dado el paso: mandar a freír llamacornios a Honda, y recibir a Renault como la doncella que recibe al caballero de brillante armadura.

Renault siempre ha sido garantía de trabajo duro. Tanto en la sede de la factoría de Fórmula 1 en Enstone como en la sede madre de Viry-Châtillon hay cientos de profesionales apasionados por la Fórmula 1, de los que sienten de verdad que están en el pináculo del automovilismo. Llevar en el McLaren de 2018 una unidad de potencia Renault no es el motor ideal, pero tampoco está mal. Es como cuando vas a un restaurante, pides Coca-Cola y te dicen que tienen Pepsi: también quita la sed y tiene burbujas, así que dices con un suspiro: «bueno, vale».

El sueño de McLaren era montar motores Mercedes, lógicamente. Pero ni los alemanes dieron el paso, ni las circunstancias le eran propicias. La FIA le obligó a buscarle otra casa a Honda, cuyo papelón ahora es de aúpa. Después de tres años (había firmado 10) ha conseguido hundir a McLaren hasta niveles insospechados, metiéndose ellos en un pozo del que saldrán a saber cómo. A Toro Rosso le tocará comerse ‘el marrón’, al menos como paso intermedio hasta Red Bull, que es el acuerdo que realmente está dentro de todo este asunto. Red Bull no seguirá con Renault a partir de 2019, y tienen que buscar alternativas: Honda, al menos, ya tiene experiencia.

Todos estos planteamientos debe tenerlos Alonso en mente. El rendimiento que ha dado Renault en los últimos años ha sido óptimo, al menos para Red Bull. Les ha dado unas cuantas victorias, les ha permitido estar en la pomada y aunque no sean los favoritos para el título, para Alonso debería ser suficiente. Ni Daniel Ricciardo ni Max Verstappen, a igualdad de coches, lo harían mejor que Alonso. Si McLaren hace un buen chasis, Renault crea un motor suficientemente competitivo y, sobre todo, que aguante, el bicampeón español podrá optar a victorias, que es lo que quiere.

Total, a peor no puede ir… ¿no?

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