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19 de junio de 2019 19/06/19

LaLiga Santander

Adrián contra sus genes

Adrián González

El centrocampista del Eibar ha demostrado ser mucho más que el hijo de Míchel, con el que entrenaba a tumba abierta en el jardín de casa


4 de marzo de 2017 Iñaki Cano - Sportyou

No todos los futbolistas han tenido la ocasión de entrenar como Adrián González. En su etapa de juvenil, su rival más duro estaba en casa y era una leyenda del Real Madrid. Con su padre, Míchel, se batía en unos duelos intensos, a tumba abierta, en el jardín de casa. No había nada de amistoso y quienes asistían al espectáculo temían incluso que pudieran acabar con una lesión de la joven promesa… o de su padre. Por suerte, no sucedió y aquello sólo le ayudó a mejorar.

Adrián comenzó con nueve años en la cantera del Real Madrid siguiendo los pasos de su padre, que fue una de las leyendas del club. Adrián González tuvo que llevar el peso de ser el ‘hijo de’. Esa pesada carga la notó especialmente en su etapa como jugador del Castilla y del Getafe, donde coincidió con Míchel como entrenador. Ahora, con los años, Adrián ha cogido poso y es uno de los jugadores más importantes de la SD Eibar. Esta temporada ha marcado seis goles, es un pilar para el sistema de Mendilibar y estará el sábado contra el Real Madrid. Volverá a enfrentarse a sus genes, algo que no cambia, ya que en su casa, desde pequeño, solo se ha respirado Real Madrid.

Antes de recalar en Eibar, Adrián pasó con diferente suerte por Castilla, Celta, Nástic, Getafe, Racing de Santander, Rayo Vallecano y Elche. A menudo se le midió con diferente rasero por ser hijo de quien es, y él lo llevó con orgullo pero intentando demostrarle al mundo que era Adrián, además de el ‘hijo de’. Antes de abandonar el Real Madrid, Adrián había firmado contrato con el primer equipo, con el que había debutado de la mano de Fabio Capello. Lo hizo en un amistoso en el Vicente Calderón contra el Atlético de Madrid, y luego fue convocado para un partido de Champions League contra el Dinamo de Kiev. El curso siguiente, con Bernd Schuster, además de hacer la pretemporada, llego a jugar varios partidos en algún trofeo de verano, aunque al final tuvo que marcharse del club de sus amores. Estaba claro que su apellido le había abierto puertas… pero de salida. No pudo cumplir su sueño y tuvo que emigrar con su magnífica ‘zurda’ a cuestas.

Adrián nunca se rindió y buscó hacer lo que más le ha gustado en la vida, aunque fuera lejos del Real Madrid. Supo lidiar con su apellido y demostrar a los críticos que es futbolista por su entrega y sacrificio: “Siempre he tenido que demostrar algo más que los demás, pero en mi casa me han enseñado que eso iba a ser así siempre por ser quien soy”. Y así lo está demostrando en el Eibar y frente al Real Madrid, Adrián no buscará revanchas porque ya ha pasado ese tiempo: “Al Real Madrid le debo lo que soy. Me ha hecho más fuerte y le estoy muy agradecido, pero ahora soy del Eibar y queremos intentar dar la sorpresa ganándoles en nuestro campo”. Frente a los blancos, Adrián espera jugar un excelente encuentro y seguir en la buena onda deportiva y personal que está viviendo el ‘hijo de Michel’.

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