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23 de abril de 2019 23/04/19

Opinión

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¿Es peor morder que romper tibias?


  • 01 de julio
    de 2014
  • Iñaki Cano

Estoy seguro de que Matuidi no tuvo intención de hacer tanto daño al nigeriano Onazi, pero las consecuencias de su entrada, dura y a destiempo, han sido terribles: rotura de tibia, peroné y ligamentos.¿Qué hará ahora el comité sancionador de la justiciera FIFA?

Lo más probable es que Onazi se pierda la próxima temporada casi completa y habrá que esperar para saber en qué condiciones regresa. Su equipo, la Lazio, que se lo cedió a Nigeria, ahora lo pierde. Siendo fatal la lesión para el club, la peor parte es para el joven jugador, de 21 años, al que le espera un auténtico calvario. Cuando regrese, el temor estarán muy presente en cada movimiento, siempre con cautela y con el miedo de que le vuelvan a lesionar. Durante mucho tiempo la inseguridad será su compañero de trabajo.

Antes de que la FIFA tome una decisión sancionadora sobre Matuidi, que supongo que la tomará, habrá que recordarle al comité que la entrada del francés fue exageradamente dura con visibles consecuencias. El señor Geiger de nombre Mark y de nacionalidad estadounidense, sólo le amonestó, y eso que fue quien más cerca lo vio. Ese grave error de no expulsar al francés debería llevarle a la nevera durante un largo tiempo. Pero no lo harán. A Luis Suárez sí le han colocado una sanción tan ejemplar como desmesurada por mordisquear otra vez a un contrario. Sin embargo, al director de comunicación de la selección de Brasil, Rodrigo Paiva, le permitirán seguir estando en el túnel de los vestuarios de este Mundial si los brasileños pasen a semifinales. Pese a darle un puñetazo al chileno Pinilla, Paiva ha podido seguir desempeñando sus funciones con Brasil, no como Suárez, al que le prohibieron seguir en el Mundial y que no pisará un estadio ni como espectador durante los próximos cuatro meses. ¿Matuidi jugará los cuartos del mundial o también a él se le habrá acabado Brasil 2014? De la FIFA se puede esperar cualquier cosa inexplicable por su extraña vara de medir. ¿Qué pensará Michel Platiní?

Matuidi no quiso pero lo hizo. No supo medir el tempo, la distancia entre él y Onazi, ni tampoco la fuerza desmedida con la que pisó al nigeriano. Es cierto que ha pedido disculpas y que Onazi las ha aceptado. Pero si a otros se les ha castigado duramente, a Matuidi se le debería haber terminado su participación en este Mundial.

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