SPORTYOU

Archivo
12 de agosto de 2020 12/08/20

Opinión

Opinión

¿Es el Annapurna…? Que se ponga


  • 22 de marzo
    de 2012
  • Juanen Gonzálvez

[FLASH https://www.youtube.com/watch?v=F2RvvY5LLq0 w=640 h=385]

Si hace 10 ó 15 años le llegan a decir a Carlos Soria que iba a poder hablar todos los días con su casa desde Nepal, no se lo habría creído. Aunque el teléfono satélite ya existía, el precio de las llamadas (incluso hoy en día) era desorbitante y lo hacía un bien de lujo. Si hablamos de hace 25 años, Carlos hablará de los mail runners, esa especie de porteadores de cartas que las hacían llegar hasta Katmandú para meterlas en un avión rumbo a España. La media era de unos quince días de espera.

Si nos remitimos a 1973, año en el que la primera expedición española partió hacia un ochomil, el Manaslu, con el abulense entre sus filas, pensaría directamente que estábamos vacilándole con algo de ciencia ficción. Pero, como dice el propio Carlos, si algo ha cambiado en estos casi 40 años son dos cosas: los materiales con los que se fabrican los accesorios de los alpinistas (botas, guantes, abrigos, tiendas de campaña…) y la información.

Este aspecto acelera todas las fases de una expedición pero, sobre todo, su preparación. Carlos cuenta como antes se tardaba un año o más en prepararlo todo, con llamadas a fijos, envíos postales para trámites, etc. El abulense apunta ahora, sin error, a que en apenas una semana sería capaz de prepararlo todo para partir rumbo al Himalaya.

Todavía más impresionante es la información en la propia fase de expedición. Gracias a las redes sociales, se puede seguir casi al minuto la evolución de lo que pasa. El Facebook de Carlos Soria (facebook.com/YoSuboConCarlosSoria) congrega a casi 200.000 individuos que siguen al alpinista con devoción.

Twitter (@RetoCarlosSoria) y YouTube (youtube.com/YoSuboConCarlosSoria) son los otros medios de estar permanentemente informado de lo que pasa en el intento de este joven de 73 años de coronar su duocécimo ochomil, el Annapurna. Las imágenes, sean fotos o vídeos, que antes tardaban meses en editarse y distribuirse, ahora miden en horas este lapso temporal, para asombro de propios y extraños.

Pero hay más. Decíamos al principio que Carlos ahora puede comunicarse con su familia con total normalidad. El milagro tecnológico se ha trasladado hasta los Campos Base, donde el 3G funciona con casi total normalidad y el uso del correo electrónico, Skype, Whatsapp, Viber y demás inventos normaliza, hasta cierto punto, las relaciones sociales de los expedicionarios.

Nacho Tena dice que le faltan los partidos de fútbol pero hasta ahí todavía no se ha evolucionado. Pero que no desespere. A buen seguro que dentro de poco podrán disfrutar de los partidos de la Liga BBVA a más de 4.000 metros de altitud. Algo que desesperará a Carlos Soria, amante de la tranquilidad y quietud de aquellos lares.

De momento, Carlos ya se ha plegado a algo. Amante de la lectura, ya ha cambiado los libros en papel que se llevaba hasta Nepal por el moderno ebook en el que, a buen seguro, no faltará “El Quijote”. Es una novela que le apasiona y que describe a alguien que también hizo de su pasión una locura porque “algo loco sí que hay que estar en esta vida. Un poquito sólo” dice él mismo.

Esperemos que no le ocurra como al ingenioso hidalgo y que nunca despierte de su bendita locura.

Temas relacionados: , ,
Volver arriba