Archivo
20 de julio de 2018 20/07/18

Fútbol

¡Noticia, noticia!

El Atleti sigue líder pero no será noticia, se hablará de otra cosa. Lo suyo es tan inesperado como provisional, así que no conviene darle importancia. Formarán cortinas de humo como después del Clásico para no darle bola. Cualquier excusa, que las hay y, si no se inventarán, para no ver que el que hace […]


28 de marzo de 2014 Ignacio de La Mata - Sportyou

El Atleti sigue líder pero no será noticia, se hablará de otra cosa. Lo suyo es tan inesperado como provisional, así que no conviene darle importancia. Formarán cortinas de humo como después del Clásico para no darle bola. Cualquier excusa, que las hay y, si no se inventarán, para no ver que el que hace daño de verdad a los dos grandes es el Atlético de Madrid. Su presencia les ha hecho mortales, complicándoles la vida. Madrid y Barça han tropezado varias veces en la misma piedra, y la sensación es que van gestionado tan mal sus errores como sus aciertos. El Atleti, más fiable, quién lo iba a decir, les pone nerviosos. Les minimiza y devalúa, haciéndoles a vivir sus conflictos internos como un debate sobre sí mismos y su manera de hacer las cosas. De repente, Real Madrid y Barcelona ya no están solos, ya no se son únicos en su especie. Como una bofetada de realidad, el equipo de Simeone les ha bajado a la tierra para aguarles la fiesta y dejarles claro que aquí nadie, se llame como se llame, ni es un ser superior ni mea colonia.

Por provisional pasará inadvertido pero el Atlético, salvó ayer su primer macth ball ante el Granada ampliando su ventaja. Aunque no recibiera ningún disparo entre los tres palos, sufrió como va a sufrir cada etapa de este particular “Camino de Santiago”. Le da la gloria pero le exige una vida a cada paso. Ayer no ocurría gran cosa y sin embargo era un partido cardiaco pendiente de un mínimo detalle. El corazón, el cuchillo y más de un taco se iban por la boca con el paso de los minutos. Puede controlar las constantes, pero le falta profundidad. No ser resolutivo le puede suponer un desgaste extra. Contra el Granada quiso solucionar por la vía rápida pero su acelerón resultó inútil ante un equipo ordenado que le bajó el ritmo y la presión.

Esta vez encontró alivio en los recambios y en el recurso del balón parado. Con un Sosa cada vez más participativo y un Diego Costa que, como buen líder, no sabe lo que es ahorrar. Este equipo se está acostumbrando a saber jugar partidos decisivos. Mantiene el sitio y la compostura, imbatido atrás y sacando petróleo del barro arriba. En Bilbao tendrá que jugar como si fuera una final sabiendo que el martes llega otra. Lo normal para un Atlético que, por sobrehumano, ha humanizado la Liga. Ahora, son los ricos los que lloran.

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba