Este
LEO
ya jugó con NeymarEste
LEO
ya jugó con NeymarEste
LEO
ya jugó con NeymarEste
LEO
ya jugó con NeymarEste
LEO
ya jugó con Neymar

Este
LEO
ya jugó con Neymar

Baptistao, nuevo delantero del Atlético, coincidió con su paisano cuando eran niños.

Desde sus inicios ya apuntaba a figura. Nacido en una familia de futbolistas el gusanillo le entró de pequeño en su espigado cuerpo. Primero su abuelo y después su padre le inculcaron tanto el juego que a los cinco años ya era la figura de su barrio en el Saldanha. Sólo dos años después fue seleccionado por la selección de su Santos natal. En aquel equipo destacaba por encima de él otro fenómeno: Neymar. Por entonces, el fútbol sala brasileño alucinaba con estos dos niños que ahora, ya crecidos, son figuras de la Liga española. Neymar y Leo Baptistao siguieron siendo compañeros en el Santos dos temporadas más.
Con tan solo nueve años, Baptistao fue fichado por la Portuguesa Santista, donde siguió haciendo goles y destacando hasta el punto de ser fichado por un equipo de regional con tan solo 13 años. Logró varios títulos colectivos y premios individuales. Si sus inicios fueron brillantes y exitosos, su traslado a España no fue tan fructifero como había soñado.
El Getafe fue el primero en fijarse en él. De la mano de un amigo de la familia abandonó su ciudad y a los suyos con 16 años y aterrizó en Madrid en el mes de agosto. Hasta los primeros días de 2009 Baptistao no supo que los azulones le querían en sus categorías inferiores: “Fueron seis meses muy duros. Cada día entrenaba sabiendo que no jugaría con mis compañeros ningún partido oficial. Cada noche al regresar a casa lloraba y lloraba acordándome de mis padres y familia”. Las lágrimas fueron abundantes cuando supo que, pese al interés, el Getafe no pudo ficharle al no poder ofrecerle residencia en Madrid.
Entonces apareció el Rayo Vallecano, que le fichó para su equipo juvenil. El entrenador, José González, no dudó ni un solo instante en darle la titularidad. Esta felicidad de Leo duró muy poco, ya que una hepatitis le devolvió a Brasil. La enfermedad le retuvo bastante tiempo e incluso su familia se planteó seriamente no dejarle volver a España. La primera parte de su aventura no había salido como pensaron, pero él no se rindió y después de muchos días de ‘negociaciones’ con la familia llegó el consenso y regresó al juvenil B del Rayo, que le ofreció una residencia y unos estudios. La apuesta por el fútbol dejando a su familia fue arriesgada y lacrimógena pero ha tenido recompensa.
Con Sandoval llegó a la primera plantilla y con Paco Jémez al frente se ha consolidado el futbolista que despuntaba junto a Neymar. Al término de la campaña 2010/11 y gracias a sus goles y asistencias, Real Madrid, Atlético de Madrid o Villarreal llamaron al Rayo para ficharle. Pese a las dificultades económicas, el Rayo decidió no aceptar ninguna oferta y quedarse con Leo Batistao que en agradecimiento a los vallecanos, también dijo ‘no’.
A finales de 2012, el Atlético volvió a la carga y llegó a un principio de acuerdo que se concretó en la mañana de ayer. Baptistao defenderá la camiseta rojiblanca los cinco próximos años. Hará la pretemporada con la primera plantilla y Simeone decidirá si se queda o se le cederá. El Rayo ha incluido una clausula preferencial si al final no se quedase con el equipo del Cholo. Baptistao tiene claro que el pasado tan duro que vivió le ha hecho fuerte: “Quiero jugar con el Atlético de Madrid la Champions, pero si me tuviera que ir cedido, no sería el fin del mundo y donde jugase trabajaría para volver al Atlético. El sufrimiento no me preocupa, lo llevo conmigo desde siempre y ahora no lo pienso. Es momento de felicidad para los míos y para mí”.