Al césped 
SIN MIEDO “Soy futbolista, Cristiano y gay”Al césped 
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SIN MIEDO “Soy futbolista, Cristiano y gay”Al césped 
SIN MIEDO “Soy futbolista, Cristiano y gay”

Al césped 
SIN MIEDO “Soy futbolista, Cristiano y gay”

Robbie Rogers se convirtió en el primer futbolista homesexual declarado que continúa en activo.

“Soy futbolista, cristiano y gay”. Estas palabras de Robbie Rogers marcaron un antes y un después en la historia del fútbol en general y de los deportes de ‘ligas mayores’ en Estados Unidos en particular. El 15 de febrero, el jugador del Leeds United, 25 años entonces, anunciaba su retirada. Se convertía en el primer futbolista residente en Gran Bretaña que hacía pública su condición homosexual desde que lo hiciera Justin Fashanu en 1990… con la diferencia de que Rogers no dijo un adiós definitivo, sino que se armó de valor y regresó al césped para continuar practicando el deporte que le había dado todo. “Me retiré para no tener que aguantar un circo mi alrededor. No sabía si la gente iría a verme jugar por el hecho de ser gay, no estaba seguro de querer hacer entrevistas cada día en las que me preguntasen cómo era ducharse con otros hombres, etc. Pero después de un tiempo quise dar un paso más y seguir haciendo algo que amo sin importar cómo puedan verme”.
Después de su paso por categorías inferiores del fútbol estadounidense y formar parte de la selección U20, Rogers dio el salto a la Major League Soccer y fichó por el Colombus Crew en 2007. Allí jugó cuatro años y, después de continuar con una notable trayectoria en el combinado nacional, preparó las maletas para viajar al viejo continente y vestir los colores del Leeds United. Sólo jugó seis partidos y después explotó. El motivo de su retirada no dejó indiferente a nadie y Rogers pasó automáticamente a ser el protagonista de una opinión pública que en el caso de deporte puede ser muy cruel. Pero él no podía aguantar más la presión que le comía por dentro. “Durante los últimos 25 años he tenido miedo de mostrar quién era realmente. Miedo a que el juicio y el rechazo me detuviera en mis sueños y aspiraciones. Miedo a que mis seres queridos supieran mi secreto”, explicaba en su blog en el momento de colgar las botas. Eso sí, ese miedo del que él mismo hablaba se fue esfumando con el paso del tiempo y cuando Los Angeles Galaxy de su California natal le dieron una oportunidad de volver a atarse los cordones y ponerse un uniforme, Rogers cambió de parecer. El fútbol, que había sido una vía de escape y al mismo tiempo un arma de doble filo que podía exponerle tal y como era, volvió a cruzarse en su vida. Una vida que, prácticamente volvió a empezar.
El 1 de mayo, un día después de que el jugador de baloncesto Jason Collins anunciase en la portada de ‘Sports Illustrated’ que era homosexual, los Galaxy incorporaron a Rogers a sus entrenamientos. El día 24, equipo y jugador llegaban a un acuerdo para unir lazos mediante un traspaso de sus derechos en la MLS proveniente de los Chicago Fire SC. El día 27 se produjo su debut. Una sucesión de acontecimientos un tanto agitada que acabó felizmente. Su entrada en el terreno de juego en el minuto 77 del partido entre su equipo y los Seattle Sounders FC fue sólo el inicio de un viaje a lo desconocido.
“Estos días me he sentido como una persona normal. Más normal que nunca. Necesitaba volver a jugar y simplemente he tomado la decisión. Es genial estar de vuelta. Todo el mundo habla de que esto es algo histórico y que marcará un punto de inflexión en el deporte, pero lo más importante es que para mí es sólo fútbol”, explicó Rogers tras su ‘debut’, tras su vuelta al césped como una persona ‘normal’ como él mismo se llama. “Por un lado me concienciaba de que esto es algo que he hecho incontables veces y que esta ocasión era sólo una más, pero al mismo tiempo no soy tonto y sé que la gente estaba observándome. Creo que lo he llevado bien, aunque esto ha sido la parte más fácil. Tengo que estar preparado para lo que seguro está por venir”. Lo dice una persona sin ataduras y con la cabeza bien alta, que disfrutó de su ‘otro’ primer partido como si fuera el primero de todos. “Fue perfecto. Ganamos, que es lo más importante. Mi familia y mis amigos y mis abuelos estuvieron ahí. He pasado por todo esto tratando de encontrar sentido a mi vida y ahora que estoy de vuelta creo que es donde verdaderamente se supone que tengo que estar”.