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PILLADOS POR INDISCRETOS

LA JUERGA DE CINCO JUGADORES DE LA SUB 21 FRANCESA ES CASTIGADA CON INHABILITACIÓN EN LA SELECCIÓN HASTA EL 30 DE DICIEMBRE DE 2013 (GRIEZZMAN, BEN YEDDER, MAVINGA Y NIANG) Y 30 JUNIO DE 2014 (M’VILA)

Los excesos de los futbolistas tiene un desenlace inesperado en algunas ocasiones. Atentos a la historia, real, en la selección sub 21 francesa hace unas semanas. Cinco jugadores, Griezmann, Ben Yedder, Mavinga, Niang y M’Vila, deciden escaparse de la concentración en La Havre y recorren 200 kilómetros en taxi para disfrutar de una noche de fiesta en la discoteca Crystal de París. Regresan a la hora del desayuno, pero son cazados por la indiscreción de alguno de los participantes en la juerga que se dedicó a subir fotos al Facebook. Vamos, que fueron cazados por el seleccionador a través de la red.
En esas fechas, la selección sub 21 gala venía de ganar por un gol a cero a la de Noruega, en una eliminatoria directa para la Eurocopa de la categoría, y tenía que disputar el partido de vuelta. La derrota en el segundo encuentro (5-3) y la consiguiente eliminación hizo que saltase a la luz la escapada de los cinco futbolistas sin el consentimiento del entrenador.
El desliz tomó una importancia inusitada y la Federación Francesa puso el caso en manos de su Comité de Disciplina. Después de escuchar a los internacionales, la Federación ha sido durísima con el castigo. Cuatro de los cinco implicados (Griezmann, Ben Yedder, Mavinga y Niang) han sido apartado de los equipos internacionales hasta el 30 de diciembre de 2013, mientras que M’Vila, ahora internacional absoluto que había bajado a la sub 21 para echar una mano, ha sido sancionado hasta el 30 de junio de 2014. O lo que es lo mismo. Se perdería el Mundial de Brasil, siempre que su selección lograse la clasificación.
A este jugador se le ha castigado con severidad porque el Comité le considera reincidente en otro tipo de actos disciplinarios. Ni la intervención de algunos técnicos ha servido para frenar el correctivo. El propio Didier Deschamps, seleccionador absoluto, calificó el gesto como un detalle de inmadurez y de traición hacia una selección y un país.