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EL EQUIPO AUSTRALIANO DE NATACIÓN, INVESTIGADO por falta de disciplina durante los juegos de londres, donde firmaron una pésima actuación

Como si de un viaje de fin de curso de adolescentes de instituto se tratara, los integrantes del equipo australiano de natación decidieron pasarlo bien en Londres. Al menos eso es lo que ha salpicado a la opinión pública australiana y lo que se pretende esclarecer en la investigación a la que van a ser sometidos los deportistas. La Comisión Australiana para el Deporte considera que durante los Juegos Olímpicos en su expedición reinó la falta de disciplina y que, por esa razón, los resultados en el medallero fueron los peores de los últimos años. Una única medalla de oro, algo que no ocurría desde Barcelona 92, y ni un sólo primer puesto en las disciplinas individuales, el resultado más nefasto para la federación aussie desde Montreal ‘76. Actividad subida de tono en las redes sociales, mal estado de forma, tirantes relaciones entre compañeros y hasta sustancias alucinógenas se barajan como las causantes de la debacle en la piscina. 

BACANAL A LA AUSTRALIANA
Durante los días de preparación previos a los Juegos Olímpicos comenzaron las críticas. El aparente mal estado de forma de la nadadora Leslie Jones -que presentaba sobrepeso- y el éxito entre las integrantes del equipo de la polémica -y exitosa- novela erótica ‘50 sombras de Grey’ encendió la mecha. ¿Estaban centrados los australianos en dar la talla en la piscina? Tras los pésimos resultados, el director ejecutivo del equipo, Kevin Neil, entonó el ‘mea culpa’ y dejó entrever que la disciplina había brillado por su ausencia durante los días de competición. Entre las piezas del puzle del escándalo se encuentran casos de acoso entre compañeros y una supuesta ingesta de sustancias alucinógenas durante la celebración del evento olímpico, graves incidencias que serán investigadas a fondo por la Comisión en las próximas semanas. 

No es la primera vez que el equipo austaliano copa los titulares por cuestiones extradeportivas. En el recuerdo aún perduran las idas y venidas del ‘James Dean’ de la piscina aussie, Nick D’Arcy, quien a punto estuvo de ir a la cárcel por una pelea. La situación actual de los nadadores del país oceánico no llega hasta el límite delictivo, sin embargo, las continuas fiestas y supuestos excesos preocupan a las autoridades, que vieron como en Londres se caía del trono una de las potencias en natación más importantes de las últimas décadas. Los “problemas de comportamiento”, como denominó el propio Neil a las causas del bajón olímpico, serán sometidos a investigación para tratar de averiguar su relación con el fracaso del equipo en la piscina londinense.