el tocapelotas 
de la premier
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Ángel rAngel Es el futbolista que más balones tocó el año pasado en la liga inglesa. El español es un ídolo en swansea, con el que el sábado marcó su primer gol en la elite.

Hace cinco años, Ángel Rangel se calzó las botas para jugar un Terrassa-Benidorm sin saber que estaba ante el partido que le cambiaría la vida. A sus 25 años, había dejado su impronta en el Tortosa, el Reus, el Girona y el Sant Andreu. Una notable carrera en el fútbol modesto. Pero aquella tarde, el catalán compró sin saberlo un billete hacia la Premier League. Roberto Martínez, entrenador del Swansea (Tercera inglesa en 2007), se había desplazado hasta Cataluña para seguir las evoluciones de Jorge Molina. 
Fue a por un delantero y se llevó un lateral derecho. El síndrome de las rebajas aplicado al fútbol. A Rangel le salió el partido de su vida. Entró en trance. Y con él, Bobby Martínez, que le hizo una oferta que no pudo rechazar. Cinco años después, el defensa catalán es una leyenda en el club de moda de la Premier. El Swansea ascendió desde la Tercera hasta lo más alto del fútbol inglés en cuatro campañas. Y va camino de consolidarse. El sábado, el lateral atendió a SPORTYOU minutos después de estrenarse como goleador en la Liga inglesa ante el West Ham (3-0).
En su currículum brilla una estadística al alcance de unos pocos elegidos. La temporada pasada fue el futbolista de la Premier que más balones tocó. “Por delante de Luca Modric. El estilo del Swansea, que gusta de tener la pelota y de madurar mucho la jugada, ayuda. Terminar en lo más alto de esta clasificación es dificilísimo y síntoma de que uno está haciendo las cosas bien. Soy feliz. Me encuentro cómodo, rápido y tengo hambre de fútbol a mis 29 años”.
El Swansea marcha segundo por detrás del Chelsea y juega como los ángeles. “Estuve en el momento adecuado a la hora señalada. Cuando Roberto apareció en aquel Terrassa-Benidorm y me hizo una oferta, pensé que me la tenía que jugar. Que si salía mal, al menos aprendería inglés. Pero si salía bien…”. Se juntaron dos tipos muy ambiciosos. Aunque Bobby Martínez le abrumó al mirarle a los ojos y asegurarle que “hoy fichas por un Tercera inglesa, pero en cuatro años estarás compitiendo en Premier League con este club. Me lo dijo tal cual te lo cuento. Y, ¡joder, aquí estamos!”. 
Los cisnes -así se les apoda- son un club atípico. Humilde hasta límites insospechados. “No contamos con campo de entrenamiento propio. El Ayuntamiento nos cede una instalación de hierba. Ni siquiera disponemos de vestuario propio, por lo que tenemos que desplazarnos a un gimnasio privado de la ciudad y compartirlo con gente de la calle”. Desde profesores de colegio hasta banqueros o panaderos. “A mí me parece perfecto, se han dado situaciones cómicas.Necesitamos una ciudad deportiva para seguir creciendo, pero miro el lado positivo y pienso que la humildad de este club se sustenta en estos pequeños detalles que acaban marcando la diferencia”. 
Rangel tiene los pies en el suelo. Pese a la pléyade de lisonjas que pueden leer en la prensa inglesa hacia este lateral de 1,88, él se aferra al anecdotario para cimentar la imagen modesta de su club. “Hasta hace dos temporadas me tenía que lavar la ropa de entrenamiento y, oye, sin ningún problema, pero no es lo habitual en la elite. En el plano médico hemos mejorado, pero hasta hace poco, si sufrías un percance, tenías que desplazarte al hospital más cercano y pedir hora para hacerte unas placas”. Como todo hijo de vecino.
Michael Laudrup es su entrenador. Llegó al banquillo del Liberty Stadium en verano. “Antes, con Brendan Rodger, nos gustaba tocar y tocar hasta encontrar huecos por banda para hacer daño. Ahora, basamos nuestro fútbol en las penetraciones. Buscamos la ocasión rápido, sorprendiendo por el centro pero manteniendo el patrón de posesión de hace meses”. En esa forma de jugar sobresale Miguel Pérez. Michu para los amigos.
“Hemos fichado a un futbolista del máximo nivel a precio de cacahuetes. Lo tiene todo. Calidad, físico, y lo más importante, instinto y gol. El Manchester United también lo seguía, estoy muy contento por su llegada. Con el inglés va muy lento, como Chico Flores. Pero son muy buena gente, y cuando en un campo de fútbol te salen las cosas y te entiendes con tus compañeros, el idioma nunca es una barrera. De todas formas, no nos volvamos loco con Michu. Es pichichi pero habrá altibajos, esta Liga escompetitiva”.
En paralelo a su progresión meteórica, el futbolista catalán conoció a Nikki, una mujer de Cardiff que hoy es madre de sus hijos. De ahí los curiosos nombres de sus tres vástagos. “Bailey, Ángel Noah e Isabella Rose”. La familia es lo primero para el defensor, hasta el punto de que su cuñado, Xavi Cruz, es su representante. “Es muy competente y me lleva todos los temas extradeportivos. 
Así, yo solo me preocupo de disfrutar del fútbol, En Swansea están como locos con el equipo. Pero en el vestuario tenemos las ideas claras. Objetivo, la permanencia”. Un tipo humilde que no se olvida de dónde viene. De ocupar el flanco derecho de un Terrassa Benidorm de la Segunda B catalana.