


Cuando uno ha pasado la totalidad de su vida haciendo lo mismo día tras día, empleándose a fondo con el objetivo de ser el más grande, y logrando llegar a lo más alto del deporte mundial, no debe de ser fácil saber qué hacer inmediatamente después de dejarlo. Sin embargo, Michael Phelps, el mejor nadador de todos los tiempos, parece tenerlo claro. Desde que tomara la decisión de abandonar la competición de élite tras colgarse del cuello 22 medallas olímpicas en su etapa profesional, el ‘tiburón’ de Baltimore ha tocado todos los palos: eventos y fiestas, presentación de su novia -la modelo Megan Rossee- en sociedad, anuncios de moda y hasta una propuesta para dar vida al nuevo Tarzán en un remake ‘made in’ Hollywood. El deportista olímpico más laureado de la historia no se aburre. MODELO DE PRIMERA LÍNEA...CON PELIGRO Phelps siempre ha sido objetivo de las grandes marcas para protagonizar sus anuncios y, desde que goza de más tiempo libre, no le dejan de llover ofertas. Una de las campañas que más repercusión ha tenido ha sido la de Louis Vuitton, y no precisamente por la belleza de las fotos. La sesión fue filtrada días antes del 15 de agosto, el ‘Día D’ determinado por el Comité Olímpico Internacional (COI) como fin de los Juegos Olímpicos. La regla 40 del organismo prohíbe la promoción de marcas durante la celebración del evento, por lo que Phelps se arrigesga a perder las medallas conseguidas en la ciudad inglesa. La excusa de que la publicación de las fotos no contaba con su consentimiento es lo que cimenta su coartada. REALITYS TELEVISIVOS Y FÚTBOL ‘The Haney Project’. Así se llama el reality en el que Phelps aprenderá a jugar al golf gracias al entrenador de Tiger Woods. Una tarea más que añadir a su nueva rutina. La gran cantidad de tiempo libre del que dispone le ha permitido también dar rienda suelta a otra de sus paciones: el fútbol americano. Así, ayer mismo hizo una visita al entrenamiento de su equipo de siempre, los Baltimore Ravens. Sin duda, el campeón y rey absoluto de la piscina, no echará de menos el agua con una agenda tan apretada.