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bernard James ha pasado de veterano de guerra a jugador de la nba. El de florida state fue el favorito del público en el draft de la nba

Bernard James es un jugador atlético de 2.08 metros, buen reboteador, gran taponador y con ciertas limitaciones en ataque, listas para ser pulidas gracias a su predisposición a aprender. Pese a reconocer que la primera vez que tocó un balón de baloncesto con intención de jugar ‘algo organizado’ fue con 14 o 15 años, el chico aprendió rápido y recibió una beca deportiva en la Universidad de Florida State. 
Dos años después y ya con 27 primaveras en su carnet de identidad, James fue elegido en la posición número 33 del Draft de 2012 por los Cleveland Cavaliers, para acto seguido ser traspasado a los Dallas Mavericks, quienes ahora mismo poseen sus derechos y están barajando la posibilidad de ofrecerle un contrato. Hasta aquí todo normal, o mejor dicho, nada fuera de lo normal. Sin embargo, Bernard James es mucho más que otro jugador de baloncesto con aspiraciones de hacer carrera en la NBA. Él fue el encargado de, como dirían en Estados Unidos, robar el show durante la última ceremonia del draft debido a su pasado militar. Fue el favorito del público y revolucionó a un Prudential Center muy apagado una vez llegada la segunda ronda de una lotería un poco sosa.
Militar por tradición…
Más que por convicción. El hecho de haber crecido en el seno de una familia militar hizo que alistarse en el Ejército no fuera una opción, sino casi una obligación para Bernard James. Con 17 años dejó su vida cotidiana y se enroló con la intención de hacer carrera sirviendo a su país, llegando a ser sargento de Estado Mayor. Entre 2003 y 2008 formó parte de las Fuerzas Aéreas Estadounidenses y estuvo destinado en Irak, Afganistán y Qatar. 
Su pasado militar se compuso de servicios de lo más variopinto como labores de vigilancia de miles de detenidos en Camp Bucca en Irak, puesto de policía militar en Afganistán y labores de seguridad en edificios y aviones en Qatar. Todos ellos trabajos que le convierten en todo un veterano de guerra que ahora busca un futuro deportivo en la NBA.
Una NBA que de momento le ha abierto una puerta por la que el jugador ha pasado al ritmo de cánticos patriota de “¡U.S.A.! ¡U.S.A.!” mientras caminaba desde su asiento hasta el escenario la noche del Draft de 2012. Se convirtió automáticamente en el favorito del público y del dueño de la franquicia que se acababa de hacer con sus derechos vía traspaso. Mark Cuban, propietario de los Dallas Mavericks, no tardó en hacer uso de su cuenta personal de Twitter para declarar a los cuatro vientos “Adoro a este chico!! USA!!”.
Predisposición y talento
Durante sus dos años en los Seminoles de Florida State, James firmó unos números de 10.5 puntos y 8.2 rebotes por partido, ayudando al equipo de la universidad a conseguir su primer título de la Conferencia ACC de toda su historia.
Nada del otro mundo, pero algo que puede crecer muchísimo gracias a una disciplina bien marcada en el carácter del jugador. “Sé que hay una enorme diferencia con otros jugadores [elegidos en el Draft], pero muchos de esos chicos no han visto muchas de las cosas que depara la vida todavía”, explicó James al medio Hoopsworld. 
“Muchos de ellos sólo conocen el baloncesto. Han estado jugado desde que tienen ocho años y no se han dado cuenta de lo que es el mundo real. De lo que es tener un trabajo ‘de verdad’ con un sueldo 30.000 o 40.000 dólares al año. Eso es algo que me ha hecho aprender que no se puede desperdiciar ni un solo día en la vida”, continuó antes de poner punto y final al asunto con un rotundo “sé lo que significa ser un profesional, soy una persona disciplinada y voy a trabajar duro, porque sé lo que es formar parte de un equipo y tener un rol en el mismo”. Lo que se llama tener las cosas claras y la mentalidad necesaria para hacer carrera en la Liga más apasionante y competitiva del mundo.