No todo es fútbol en BRASILNo todo es fútbol en BRASIL

No todo es fútbol en BRASIL

La judoka SARAH MENEZES quiere ser la primera brasileña en lograr un oro en unos juegos olímpicos en una prueba individual

A más de 2.500 kilómetros de Rio de Janeiro, en el humilde estado de Piauí, hace 22 años, nació la que hoy es la gran esperanza del deporte olímpico brasileño para lograr su primera medalla de oro femenina en una prueba individual. El reto deportivo se ha convertido, con el cercano horizonte de Rio 2016, también en una cuestión de Estado. 
Sarah Menezes, que tuvo que entrenar durante meses a escondidas por la oposición de sus padres a que practicara el judo, asume su papel con naturalidad: “Siempre me han gustado los retos, desde que era pequeña”. 
Sin embargo, la vocación por el judo no le vino de forma natural: su tendencia a frecuentar (y ganar) peleas con los niños de su edad en las calles de Teresina llamaron la atención de los entrenadores, que vieron en Sarah un potencial que con el tiempo no ha decepcionado: dos medallas de bronce en Campeonatos del Mundo, tres títulos de Copa del Mundo y dos títulos en el Campeonato del Mundo Junior. En el pobre estado de Piauí, donde aún reside, Menezes es una auténtica estrella y se permite incluso rivalizar en las portadas de los diarios con el mismísimo Neymar.
BRASIL, potencia emergente 
El fenómeno de Sarah no es una excepción, sino la consecuencia de una fuerte y sostenida política de promoción del deporte por parte del Estado brasileño. Pocos años han bastado para que el país esté viendo como un deporte minoritario se está haciendo un hueco en el díficil panorama internacional del judo, dominado históricamente por países asiáticos
Durante los Juegos de Pekín este deporte dio a Brasil su primera alegría: por primera vez una mujer ganaba medalla en una prueba individual (bronce, Ketleyn Quadros) para un total de tres bronces. 
Durante este ciclo olímpico la evolución ha sido más que notable: tres medallas de plata y un bronce en el Mundial de Tokio (2010) y seis medallas en el Mundial de París del año siguiente, de las cuales tres ya fueron de plata y otras tres de bronce. El broche, hace nueve meses, donde Brasil logró por primera vez ser el páis más fuerte de América en judo por delante de Cuba. Atendiendo a esta progresión, es probable que veamos una sorpresa brasileña en Londres, algo que pasa sí o sí por lograr al menos un oro olímpico. Con permiso de Japón.