ZATOPEK La locomotora humanaZATOPEK La locomotora humanaZATOPEK La locomotora humanaZATOPEK La locomotora humanaZATOPEK La locomotora humana

ZATOPEK La locomotora humana

nadie en los juegos ganó en una misma edición las pruebas de 5.000, 10.000 y maratón. sólo zatopek en helsinki 52

Emil Zatopek es una leyenda. Nadie en la historia de los Juegos Olímpicos ganó los 5.000 y 10.000 metros y la maratón en una misma edición. Nadie salvo él, que lo logró en 1952, en Helsinki. Atleta de correr poco ortodoxo, se dice de él que tan sólo perdió dos carreras, la primera y la última. Tras ganar las tres medallas de oro, el propio Emil aseguró: “Después de mis tres medallas en Helsinki, no pude caminar en una semana. Pero no me importó. Fue el dolor más placentero que he sentido en toda mi vida”.
Las casualidades de la vida le derivaron al atletismo. Zatopek, con 16 años, iba a la escuela para jóvenes ejecutivos. El deporte era parte obligatoria de su formación. Un día, el joven Emil se vio obligado a participar en una carrera de 1.500 metros. No había competido nunca y no quería correr, por lo que se excusó aduciendo dolor en una rodilla. El doctor que lo examinó tuvo una opinión diferente y, finalmente, corrió. Hubo otros cien corredores. Terminó segundo y enfadado. Sintió que había perdido y él quería haber ganado.
A partir de aquí se aplicó más en los entrenamientos. Intercalaba ejercicios de velocidad con otros de resistencia. Esta forma de entrenarse generaba desconfianza entre los especialistas, que decían que se entrenaba como un velocista. Él lo veía así: “Cuando arranqué a hacerlo me dijeron: ‘Emil, eres un idiota’. Cuando gané, cambiaron por un ‘Emil, eres un genio”.
Un genio, pero con una forma de correr muy particular. Un entrenador de la época dijo de él que “hacía todo mal, excepto ganar”. Y ganaba. Ya no hacía otra cosa que no fuera ganar. Sus gestos y sus ruidos a la hora de correr no pasaron inadvertidos para nadie. Como tampoco lo hicieron esas muestras de dolor, esos gemidos y gritos extraños, que le valieron el sobrenombre de ‘Locomotora Humana’. “No tengo el talento suficiente como para correr y sonreír al mismo tiempo”, sonrió.
Cuatro años después de aquella primera carrera en la que quedó segundo, Zatopek ya había batido todos los récords del atletismo checoslovaco en 2.000, 3.000 y 5.000 metros. En 1948 se impuso en los 10.000 metros de los Juegos Olímpicos de Londres y fue plata en los 5.000. Entre 1948 y 1952, acumuló 38 triunfos consecutivos en los 10.000 metros y consiguió 18 plusmarcas mundiales.
El cénit de su carrera llegó en los Juegos Olímpicos de 1952, en Helsinki. En la capital finlandesa, Emil Zatopek culminó una de las mayores hazañas conseguidas en la historia de los Juegos. El checo ganó en los 5.000 y 10.000 metros y en la maratón. Todo en apenas ocho días. Ganó las tres medallas de oro con récord olímpico incluido. Y para rematar, en la maratón sacó dos vueltas de ventaja al segundo clasificado, el argentino Rienaldo Gorno. Emil Zatopek realizó una competición perfecta. Nadie antes había conseguido hazaña similar. Nadie lo ha repetido.
Su historia en el atletismo de competición finalizó en los Juegos de Melbourne 56. En la ciudad australiana sólo participó en el maratón. Antes de comenzar, ya con 35 años, miró a sus compañeros y les dijo: “Señores, hoy nos morimos un poco”. No hizo una buena carrera. Fue sexto. Ganó el francés Mimoun, que había sido segundo tras Zatopek en los 5.000 de Londres y en los 5.000 y 10.000 de Helsinki. Sintió que había perdido. Fue el final. 
No siempre fue un héroe. Siguió en el ejército tras dejar el atletismo y llegó a ascender a coronel, pero fue expulsado por apoyar la llamada primavera de Praga. Tuvo que trabajar de barrendero para subsistir. Se retractó en 1975 y el régimen comunista le perdonó. Emil Zatopek falleció el 22 de noviembre de 2000. En su lápida, una estatua con su particular modo de correr, junto a unos anillos olímpicos y una leyenda: ‘Olimpisky Vitez’. Significa ‘Héroe Olímpico’. Nadie mejor que la ‘Locomotora humana’ para hacer suya esa expresión.