Lo deja la nadadora perfectaLo deja la nadadora perfectaLo deja la nadadora perfecta

Lo deja la nadadora perfecta

la mítica nadadora estadounidense dara torres, con 45 años y cinco participaciónes olímpicas, no podrá agrandar su leyenda en los juegos de londres tras caer eliminada en los “trials”

Todas sus rivales habían abandonado la piscina olímpica, pero ella seguía allí. Alargando forzadamente sus últimos minutos en la élite deportiva, Dara Torres sabía que el camino que irremediablemente le llevaría fuera de la piscina solo era de ida. Pero quería disfrutar de “su” momento. Treinta años antes, cuando con solo 15 años estableció el récord de sus país en los 50 metros, ninguna de las que cruzaron delante de ella habían ni siquiera nacido. Más que respeto, en el ambiente se respiraba veneración ante la leyenda saliente.
Quizá otras deportistas hubieran lamentado haberse quedado a solo 9 centésimas de poder disputar los Juegos Olímpicos. Pero estamos hablando de Dara Torres, una de las más grandes figuras de la natación de los Estados Unidos. Si la suerte y la forma física no le hubieran pasado factura, los de Torres hubieran sido sus sextos Juegos, sumando un nuevo récord al ya conocido de ser la primera nadadora con más de 40 años en disputar unos Juegos Olímpicos. 
LA edad es solo un número
Definida por la revista “Time” como la “perfecta nadadora” por su espectacular figura, Dara Torres ha destacado ininterrumpidamente desde Los Ángeles’84 en las pruebas individuales de velocidad (50 metros libres) pero especialmente en los relevos (4x100 libres y estilos) donde atesora un total de ocho de las 12 medallas de su palmarés olímpico (4 de oro, 4 de plata y 4 de bronce).. En sus cinco participaciones olímpicas, siempre ha conseguido al menos una medalla. Tras el éxito de Pekín 2008 con sus últimas tres preseas de plata, una operación en la rodilla, su intensa actividad comercial fuera del deporte y un cambio de prioridades tras el nacimiento de su primera hija precipitó la cuesta abajo definitiva. Con la tranquilidad del deber cumplido, Torres se limitó a sonreír ante la periodista y confirmar lo que toda la afición presagiaba: “Esto se ha acabado, de verdad. Ahora me toca pasar tiempo con mi hija y ahora, a animar al equipo estadounidense desde lejos”.