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ROCKET, 
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Ronnie o’sullivan, uno de los mejores jugadores de snooker de la historia, deja durante un tiempo la competición

Está considerado por muchos como el mejor jugador de la historia del snooker, y también uno de los más polémicos. Con un estilo inconfundible, ofensivo y muy rápido, -de ahí que sea conocido como “The Rocket’-, Ronnie O’Sullivan cuenta con una trayectoria envidiable a su corta edad. La capacidad de desarrollar su juego con ambos brazos por igual es lo que hacen de Ronnie el mejor jugador de los últimos años, el adalid y ariete de un nuevo y vistoso snooker, mucho más atractivo. Así lo ha vuelto a demostrar esta pasada temporada, tras ganar su décima Premier League, dos PTCs y, como colofón, el Campeonato del Mundo, el torneo más importante del año celebrado en el teatro Crucible, en el centro de Sheffield (Inglaterra). Por si este palmarés no fuera ya de por sí suficiente para entender la magnitud de este deporte, acaba de marcar el undécimo 147 de su carrera profesional, estableciendo además con ello un nuevo récord. Porque O‘Sullivan se destaca por ser un auténtico ‘recordman’ del snooker. Ostenta la marca del “break” más rápido de la historia, que quedó registrado en el libro Guinness de los Récords allá por 1997 cuando en cinco minutos y 20 segundos levantó de sus asientos a un enfervorecido público que estalló en gritos de ánimo, en un deporte normalmente tranquilo y silencioso.
Como contrapunto, o como complemento al “showman” que se ha convertido, un halo de polémica siempre ha estado presente en su carrera. No tiene reparos en decir abiertamente lo que pasa por su cabeza. En 1996, cuando demostrando su habilidad de jugador ambidiestro ganó a Robidoux jugando todo un ‘frame’ con su brazo izquierdo, no le importó declarar que era mejor él con su izquierda que Robidoux con su derecha. Con 20 añitos y ya mostraba todas sus cartas, tanto de juego como de personalidad.
Su vida personal no es fácil tampoco. Su padre cumple una condena de cadena perpetua por el asesinato de un guardaespaldas, y el propio Ronnie ha sufrido varias adicciones derivadas de algunos problemas de depresión.
Este año, tras imponerse a Ali Carter por 18-11 en la final del Campeonato del Mundo, con su cuarto trofeo mundial en la mano, dijo que a sus 36 años se tomaba un descanso de, al menos, seis meses para dedicar tiempo a su familia, alegando también que no está dispuesto a seguir el ritmo de los más de 30 torneos al año por todo el mundo que recoge el contrato para la temporada 2012/2013. 
Esta no es la única pérdida de éste año, pues unas rondas antes, fue Stephen Hendry, otra leyenda del snooker y uno de los grandes rivales de O’Sullivan, el que anunciaba su retirada, éste si, de manera definitiva. Las mesas de snooker brillarán un poco menos desde ahora.