Bolt corre contra su sombraBolt corre contra su sombraBolt corre contra su sombra

Bolt corre contra su sombra

A DOS MESES DE LOS JUEGOS DE LONDRES, sigue siendo el más rápido pero... ¿será capaz de superar sus propios límites?

Usain Bolt es tan veloz como transparente. El pasado viernes, el reloj de la pista de Ostrava se detuvo y al hombre más rápido del mundo le cambió la cara. Al desacelerar y ver el crono parado en 10.04, el jamaicano torció el gesto. No era uno de sus estudiados aspavientos. Ni siquiera el viento en contra (0,8 metros por segundo) alivió la decepción de Bolt. Antes de la carrera, había avisado. Se sentía con fuerzas no solo para mejorar el tiempo de su primera carrera de la temporada (los 9,82 de Kingston), sino para bajar de 9,70. “Creo que estoy en buena forma”, había prevenido al aterrizar en la República Checa. Tras la carrera, su diagnóstico cambió. “Me preparé bien y no estaba nervioso, pero no me sentí tan fuerte como suele ser habitual. Sentía las piernas como muertas, no sé por qué”. 
una nueva proeza
Hace cuatro años, Bolt llegó a los Juegos Olímpicos de Pekín como un prometedor desconocido. Convertido desde entonces en el hombre más rápido de la historia, Bolt viajará a Londres con más dudas que nunca, y no porque se discuta su reinado. La duda es saber si estará a la altura de su leyenda. “Sólo he corrido dos veces y necesitaré al menos otras dos para saber cómo me encuentro realmente”, reconoce. Desde que batió el récord del mundo de 100 metros en los Mundiales de Berlín 2009, el mundo sigue esperando una nueva proeza, especialmente tras el fiasco de los Mundiales de Daegu 2011, en los que fue descalificado por salida nula. La magnitud de sus propios récords le acecha más que cualquier otro rival, y él es consciente de ello: “Quiero mejorar los resultados de los últimos Juegos Olímpicos. Quiero correr más rápido, ganar más oros. Afortunadamente, puedo romper todos los récords en los Juegos de Londres, sería maravilloso. Estoy deseando hacerlo”.