Senna, el mitoSenna, el mitoSenna, el mitoSenna, el mitoSenna, el mito

Senna, el mito

controvertido, heroico, genial... único. la figura de ayrton senna traspasó la historia de la fórmula 1 para convertirse en una leyenda

Hay una fecha marcada a fuego en la mente de todo aficionado a la Fórmula 1: 1 de mayo de 1994. Aquel día quedó grabado para siempre como el día en que perdió la vida el piloto que cambió para siempre la historia del automovilismo. La curva del Tamburello se cobró la vida de Ayrton Senna, privando al mundo de un piloto odiado y querido a partes iguales, pero siempre en boca del resto. Esta es la historia de Ayrton Senna da Silva; para muchos, el mejor piloto de la historia. A los 13 años debutó en una competición oficial de karting, a los 17 ya era campeón del Sudamericano, y a los 20 ya poseía dos subcampeonatos del mundo. En 1981 viajó a Inglaterra y, tras unos inicios complicados, ganó primero el Británico de Fórmula Ford y después el Europeo. En 1983 llegó su consolidación en lo que se conoce como ‘Fórmulas de desarrollo’, y se llevó el prestigioso campeonato de F3 británico, lo que atrajo las miradas desde la Fórmula 1. Toleman le dio la oportunidad.
el señor de la lluvia 
Hace 28 años, el 25 de marzo de 1984, ante su público y bajo la atenta mirada de sus padres, Ayrton Senna debutaba a los mandos de un Fórmula 1 en el Gran Premio de Brasil. El turbo del motor Hart de su Toleman le dejó tirado a las ocho vueltas. Aquella carrera la ganó Alain Prost. El francés no hizo caso aquel día a ese chaval brasileño que pululaba por el paddock, pero no tardaría en descubrirle. Fue en Mónaco donde se enteró de quién era, y de qué manera. Una lluvia torrencial cayó sobre el Principado aquel fin de semana. Senna partía desde la 13ª plaza de la parrilla, y Prost desde la pole. La carrera acabó deteniéndose justo cuando el brasileño estaba solo a diez segundos del francés, ya que los comisarios entendieron que era demasiado peligroso. Aquel día, el jefe de Lotus, el mítico Colin Chapman, supo que debía ficharle. Bajo el coche dorado y negro con las letras de John Player Special, Senna logró sus primeras victorias en la Fórmula 1. La primera fue en el GP de Portugal, por supuesto con lluvia. Pronto aquel coche se le quedó pequeño y Ron Dennis llamó a su puerta.

mclaren: compañero y enemigo de prost
Posteriormente declararía que se arrepintió, pero fue Prost quien eligió a Senna como compañero. ‘Magic’ brilló desde la primera carrera -aunque fue descalificado-. Ganador en San Marino, en Mónaco -donde afirmó haber hablado con Dios- se estampó contra el guardarraíl, pese a que lideraba con comodidad. Los McLaren fueron imbatibles, y entre los dos se repartieron 15 de las 16 victorias de aquel 1988, que acabó con una histórica polémica. Después de varias peleas en pista que acabaron por crispar los nervios de ambos, llegó el inolvidable GP de Japón. Senna partía desde la pole cuando se le caló su motor. Pudo arrancar, pero llegó a la primera curva en decimocuarta posición, lo que le obligaba a remontar: necesitaba ganar para alcanzar su primer título, y no falló. En la undécima vuelta ya era tercero, y en el giro 28, cuando la lluvia -según él, Dios- empezó a caer sobre Suzuka, adelantó a su rival Prost, para llevarle a su primer campeonato. Su enemistad con Prost no sólo no bajó, sino que fue ‘in crescendo’ hasta que llegaron a no hablarse ni compartir información. La batalla psicológica de ambos creció hasta límites insospechados. Suzuka, nuevamente, fue el árbitro de la contienda. Prost podía proclamarse campeón; Senna, ganar para mantenerse en la pelea. Pasada la curva 130r, donde no cedieron ni un milímetro, chocaron. Ambos se quedaron tirados, pero Senna pudo continuar en carrera tras atajar por las escapatorias. Prost, sabiendo que eso era ilegal, fue corriendo al despacho de Jean Marie-Balestre, presidente de la FIA y buen amigo suyo. Senna no solo fue excluido, sino que le multaron y le quitaron la superlicencia por un tiempo. Prost, pese a proclamarse campeón, se marchó a Ferrari. En 1990, Senna, ya como líder de McLaren, volvió a llegar por tercer año consecutivo a Japón como máximo candidato al título. Se vengó de Prost de la peor manera: echó de pista al francés y logró su bicampeonato, que ampliaría en el 91, con un tercer y último título.

el mito se convierte en leyenda
La suspensión activa convirtió a Williams en imbatible en 1992 y 1993. Visto eso, Senna dio el salto en el 94, pero aquel FW16 era inconducible. No llegó a acabar ninguno de los tres GP’s que disputó. El de San Marino fue el último. En torno a las 14:00h, después de arrancar tras el ‘safety car’, el coche de Senna se estampó en la curva del Tamburello, y él falleció en el acto. La F1, que acababa de llorar a Roland Ratzenberger dos días antes, perdía a uno de los mejores pilotos de la historia, para muchos el mejor. ‘Magic’ aún sigue presente, y su figura continúa siendo venerada por todos los corredores.