Archivo
8 de diciembre de 2016 8/12/16

Opinión

Opinión

Vergüenza torera


  • 18 de octubre
    de 2016
  • Iñaki Cano

Antes de empezar el partido entre el Real Madrid y el Legia en el Bernabéu, solo se discutía sobre si los de Zidane le iban a marcar a los polacos, seis o siete goles. Pasados los 20 primeros minutos, algunos se las prometían muy felices esperando una goleada histórica, viendo el nivel del equipo de Varsovia y el equipazo del Real Madrid.

Pues no. Ganó el Real Madrid y además por goleada, faltaría más. Una cosa fue golear casi sin despeinarse y otra la imagen que han ofrecido algunos titulares. Zinedine Zidane, supongo que hará justicia en el próximo partido y premiará a los que no estuvieron y a los que salieron como siempre, a partir del minuto 60.

De los ausentes sólo se puede decir que las rotaciones a veces y con algunos, son injustas porque casi siempre es para los mismos. ‘La Leyenda’ debería ponerles como ejemplo por las ganas y la entrega de los que salieron después del 60. Zidane habrá tomado buena nota de la ‘frialdad’ de muchos de los fijos y de la falta de ritmo de algún viejo impuesto recuperado.

La tan cacareada psicología de ‘La Leyenda’ la veremos el domingo contra el Athletic. De su excelencia como entrenador cada día que pasa, tengo más dudas. Y, que las tenga yo, no es importante. Lo preocupante es que comienza haber un ‘run-run’ en la grada y que los jugadores menos agraciados pese a sus esfuerzos cada vez que les dan la oportunidad, también comienzan a mosquearse con la milonga de “todos son iguales’. A ese sonriente discurso, se le empiezan a ver las vergüenzas.

Benzema, Bale y Cristiano Ronaldo son cada vez y como con los anteriores entrenadores, intocables aunque un partido detrás de otro no rindan al nivel que se les debería exigir siempre. Al parecer sólo algunos se tienen que ganar el puesto en cada ‘rotación’ de ‘La Leyenda’. En el mundo del toro, algunos, sino todos los toreros, tienen miedo como humanos que son, pero se arriman porque les daría vergüenza no hacerlo.

En el Real Madrid de Zinedine Zidane, por lo visto da lo mismo no arrimarse porque saben que seguirán haciendo el paseillo y que el empresario seguirá contratándoles aunque hayan pegado más de un ‘petardazo’. Son primeros espadas que no se caen del cartel. Los demás subalternos o maletillas pidiendo una oportunidad ante una leyenda al que admiran por lo que fue y que de momento respetan, hasta que dejen de hacerlo si una tarde detrás de otra, solo les concede la vuelta al rueda en lugar de la puerta grande.

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba