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6 de diciembre de 2016 6/12/16

Pilotos

Red Bull deshereda a Vettel, su campeón fabricado

Sebastian Vettel con Red Bull

El de Ferrari ganó sus cuatro títulos con el equipo que pidió por activa y por pasiva la sanción en el Gran Premio de México


1 de noviembre de 2016 David Sánchez de Castro - Sportyou

Lo ocurrido en México ha marcado un antes y un después para la Fórmula 1. La sanción a Sebastian Vettel no se produjo por cambiar la trayectoria en la frenada, o no sólo por eso. El castigo fue, como el Óscar a Leonardo Di Caprio, por aclamación. Nelson Piquet Jr., aquel piloto cuyo mayor éxito en Fórmula 1 fue estrellarse en Singapur, lo decía en twitter: ¿esos 10 segundos fueron por estorbar a Ricciardo o por insultar a Charlie Whiting?

Entre las primeras quejas de Vettel hacia el final de la carrera y la sanción final al alemán pasaron, aproximadamente, cuatro horas. En ese intervalo de tiempo la maquinaria política en el paddock empezó a moverse tanto o más que los pistones de los motores de los monoplazas, primero de Ferrari y después de Red Bull. Al final, los de las bebidas energéticas fueron los vencedores de la batalla, aunque el podio se celebrase de manera semiclandestina.

El desenlace de la antepenúltima carrera del Mundial de 2016 de Fórmula 1 sólo se puede calificar de surrealista: Vettel entró cuarto en meta, subió tercero al podio y acabó quinto el día. Mientras, en Red Bull, no hacían más que criticar a quien fue hace no tanto la punta de lanza ya no sólo de su proyecto, sino de su filosofía. Bajo el mando de Helmut Marko, habían conseguido demostrar que pueden criar a sus pechos a un niño hasta convertirle no sólo en campeón, sino en uno de los mayores dominadores de los últimos años. Los cuatro mundiales que lucen en el palmarés de Vettel los consiguió defendiendo los colores azules de Red Bull, pero aquello ya parecen días muy lejanos.

Que Ricciardo y Verstappen criticasen a Vettel entra dentro de lo razonable en la pura competición. Que lo hagan los padres deportivos de Vettel, ya chirría un poco más. Tanto Marko como Christian Horner, jefe de Red Bull, pidieron la sanción para Vettel de manera pública y notoria y, lo que es más determinante, de forma privada en los despachos de la FIA. Horner, incluso, pide que le castiguen por los insultos a Whiting, aunque ese asunto daría para otro análisis.

La relación entre Red Bull y Vettel se ha roto en México, aunque había cuentas pendientes. El alemán lleva mucho tiempo desquiciado por la situación en Ferrari, y ver cómo los cuchillos le llegan desde el que fue su hogar no le va a ayudar. Sin embargo, desde la escuadra de Milton Keynes no le perdonan que se fuera a Ferrari en cuanto vio que el Red Bull ya no era el coche dominante, y ahora llega el momento de cobrarle la factura.

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