Que dure 
este estilo...
Que dure 
este estilo...


Que dure 
este estilo...


la azzurra SE AFERRA A SU nuevo look, PERO PALIDECE 
ANTE LA CALIDAD DE LA 
SELECCIÓN ESPAÑOLA ¿pERVIVIRÁ LA IDEA DE PRANDELLI?

Sales de casa hecho un pincel, con el traje de los domingos tan planchado que parece a punto de romperse, cuando un coche se lanza contra el primer charco y te deja hecho unos zorros. Más o menos así se siente ahora mismo el hincha italiano. Desde el primer intelectual en Milan al último ‘terrone’ al sur de la bota creyeron que otra vida era posible. Y lo fue, en los sueños de todo el país, hasta que apareció España para pisar el acelerador y ensuciar la trayectoria azurra, inmaculada hasta la final.
una equipo descolorido
Los italianos solo se encontraron a si mismos durante el tramo que transcurrió entre el primer gol de Silva y el segundo, ese directo anestesiante al mentón azzurro que se sacó de la manga un irresistible Jordi Alba. En ese suspiro bajó el pistón la gente de Del Bosque, como tantas veces ha hecho durante el torneo para administrar el resultado y darle así tímido argumento a unos cuantos descreídos, e Italia roció la meta de Casillas con el aroma del peligro. Pirlo movía al equipo con la libertad de la que nunca debe gozar un pasador de tal calibre e Italia fue el equipo que enamoró hasta la final. Lo malo es que las vacas gordas duraron lo que dura un caramelo a la puerta de un colegio. Llegaron los pequeños de España, inmesos Iniesta y Xavi, y el caramelo pasó a tener nuevo dueño.
A Italia le queda un consuelo y una incertidumbre. Han divertido a todo el mundo con un fútbol fresco y de calidad, la duda es saber si el invento de Prandelli sobrevivirá a la derrota. Todos los que queremos el fútbol votamos a favor. Lo vimos en las lágrimas de Pirlo.