El argentino Gonzalo Higuaín cobrará desde esta próxima semana cuatro
millones de euros netos por temporada. Así es el fútbol. Cuando a primeros de
junio de 2009 accedió por segunda vez a la presidencia, Florentino Pérez tenía
claro que, además de intentar fichar a sus nuevos galácticos (Káka, Cristiano Ronaldo, Villa y
Ribery) para ilusionar a su afición, debía liquidar a los futbolistas de clase
media que le había dejado su amigo ‘Caldereta’, Ramón Calderón, en la plantilla
del Real Madrid.
Por eso ‘FP’, desde el primer momento, quería quitarse de encima a
Robben, Snejider y también a Gonzalo Higuaín. Sí, porque aunque ahora diga
hasta la saciedad que le adora, que es un portento goleador y que es el
delantero del futuro del Bernabéu, lo cierto es que el pasado verano (y lo sabe
bien Jorge Valdano) para la delantera, y más tras fustrarse el fichaje de David
Villa, confiaba más en Benzema, en Van Nistelrooy, en Negredo y hasta en el
mismísimo Raúl, antes que en el ‘Pipita’.
Eso sí, cuando Florentino ha visto el
comportamiento de Higuaín y su compromiso con el equipo en el terreno de juego,
los goles que marca, su permanente progresión, y sobre todo, al comprobar lo
que lo quiere la afición y el resto de clubs europeos importantes, ha dado
orden a Valdano para que le mejore y le prorrogue el contrato. Por eso, desde
esta semana, el ‘Pipita’, hasta la fecha uno de los peor pagados de la
plantilla, tendrá un contrato decente (todavía no como el que perciben sus compañeros
galácticos) y empezará a ser valorado (cuatro millones de euros por temporada) por
todo el entorno del presidente.
Su rendimiento le ha impulsado a ganarse este nuevo estatus, pero hay otro detalle clave. Al presidente blanco le
gustó mucho la semana pasada la reacción del internacional argentino, en el estreno
en Madrid de la última película de Mel Gibson, al mostrar su indiferencia a los
comentarios de Ramón Calderón, personaje que ahora quiere sacar pecho ante el
madridismo por haber descubierto y fichado a Higuaín.