El delantero argentino del Real Madrid Gonzalo Higuaín, con tres goles,
marcó decisivamente la ruta de un partido que los madridistas ganaron
con notable solvencia en Zorrilla ante un Real Valladolid
inconsistente, cuyo empuje y vitalidad apenas duró media hora.
Ambos
se enfrentaban en pleno abatimiento. No dieron su mejor versión en el
último encuentro, aunque al Madrid se sumaba esta noche Xabi Alonso, el
jugador que le da equilibrio, y el brasileño Marcelo, lo que permitió a
Arbeloa jugar en su puesto natural de lateral derecho y ofrecer al
equipo madridista recorrido por ambas bandas.
Borja Fernández, con
gastroenteritis, causó baja a última hora en un Valladolid que apostó
hoy por los extremos y por los jugadores contratados este año. Sólo
tres futbolistas de la pasada temporada, más el portero Justo Villar,
se hallaban en el once inicial y ello alimentaba el debate que existe
en Valladolid sobre si su problema es de entrenador o de fichajes. Planeaba
sobre el partido la sombra de Miguel Delibes. Ambos equipos salieron
con brazaletes negros, aunque poco hicieron durante los primeros
minutos por darle un “regocijo” póstumo al escritor fallecido el
viernes y que siempre abogó por el fútbol espectáculo.
Onésimo
Sánchez tuvo que resolver un problema en su equipo nada más empezar.
Javier Baraja se resintió de una lesión muscular y entró el brasileño
Nivaldo Santana (min. 8). El Valladolid ganaba en músculo y juego
aéreo, al tiempo que perdía en colocación y pase largo.
A los veinte
minutos, con el Madrid sorprendido por la insolencia e intensidad de su
rival, el bosnio Haris Medunjanin disparó cruzado con su pierna mala,
la derecha, y estuvo a punto de inaugurar el marcador. Dos minutos
después, Justo Villar salvó a su equipo tras un espléndido testarazo de
Sergio Ramos.
El Real Valladolid salió acometedor y “muriéndose” en
cada balón dividido. Fue un calco del partido ante el FC Barcelona,
cuando al equipo de Zorrilla le duró la gasolina veinticinco minutos.
No fue distinto esta noche.
Cuando Cristiano Ronaldo sacó su
tiralíneas para “dibujar” un espectacular lanzamiento de falta y marcar
el primer gol a los veintisiete minutos, el Valladolid lo acusó como un
puñetazo en plena mandíbula.
Había salido “enchufado”, duro y
correcto, el equipo anfitrión, pero el Madrid se cansó de aguantar
alguna patada de más y se puso a jugar el fútbol. Ahí parecía cambiar
el estado del partido, aunque el portugués Pelé se sacó un soberbio y
lejanísimo disparo que, tras un desvío de Casillas, golpeó en el
larguero (min. 38).
En un fugaz intercambio de golpes, respondió el
Madrid con un disparo de Rafael Van der Vaart que rechazó Pedro López
cuando ya se colaba (min. 42). En esa jugada, Higuaín había buscado el
pase a Cristiano, como queriendo zanjar su fama de acaparador y
codicioso en la búsqueda del gol.
Precisamente, fue el delantero
argentino quien marcó el segundo tanto del partido en un remate
impecable y de goleador nato. Era el minuto 44, parecía el “portazo”
que cerraba el partido y las esperanzas del Valladolid.
A los seis
minutos de la reanudación, otro fogonazo de Gonzalo Higuaín amplió una
distancia que ya resultaba insalvable. La pegada del Madrid había sido
brutal hasta ese momento, pero poco después un disparo de Diego Costa,
que rechazó Casillas, acabó siendo un gol “accidental” después de
golpear en Raúl Albiol (min. 57).
El estado de gracia del “Pipita”
Higuaín volvió a ponerse de manifiesto a los sesenta y cuatro minutos
con el cuarto gol madridista, el tercero en su haber. A partir de ese
momento, no hubo más partido que el que quiso jugar el Real Madrid.
Para
la historia queda la salida al campo del delantero madridista Raúl
González quien, con el de hoy, ha alcanzado los 544 encuentros de Liga,
superando así la segunda mejor marca que ostentaba el vallisoletano
Eusebio Sacristán.