Una enorme expectación acogió al portugués José Mourinho, quien regresó
hoy con su Inter a Stamford Bridge, un estadio en el que todavía se le
idolatra, para hundir al Chelsea con un 0-1, obra del ex barcelonista
Samuel Eto’o, y meter al once italiano en los cuartos de final de la
Liga de Campeones.
“Mou”, convertido esta noche en el villano más
carismático de los feudos londinenses, ganó su pulso ante Ancelotti con un fútbol estratégico y ofensivo. De paso, con el luso
llegaron a Londres la controversia y el espectáculo, pero sin vestir de azul.
Y es que esta cita de Liga de Campeones marcaba la
esperada vuelta del portugués a un club donde él mismo se denominó “el
especial” y donde tiene a toda una legión de rendidos admiradores a los
que hoy infligió dolor al minar la última ocasión de este conjunto de
avanzar en Europa.
Los “blues”, a quienes ahora tutela el italiano
Carlo Ancelotti, apartaron los sentimentalismos para lanzarse, desde el
minuto uno, a la yugular de su invitado aunque esta noche les fallara
la precisión. Fútbol de ataque que buscó de forma incansable la meta de
Julio César, pero sin frutos.
Fue un choque con tensión latente, con muchísimas jugadas a balón parado, juego físico cien por cien y abundancia de faltas.
El
plantel dirigido por Mourinho comenzó avisando a su rival con un amago
interesante a los 5 minutos de partido del holandés Wesley Sneijder,
que logró paralizar el cancerbero local, Ross Turnbull.
El Inter
puso sobre el tapete un juego más que correcto pero el plantel
británico había salido decidido a remediar los costosos errores de la
ida.
Por su parte, el Chelsea se empleaba a fondo, de eso no hay
duda y durante el primer tiempo, la defensa italiana tuvo que trabajar
ante las embestidas de la formación “azul”, protagonizadas por el
marfileño Didier Drogba, el brasileño Alex, los ingleses Frank Lampard
y John Terry o el germano Michael Ballack. Pero también tuvieron sus
momentos -flojos- los franceses Nicolas Anelka o Florent Malouda.
El
once local encadenaba ocasiones buscando la redención por la derrota de
la ida en Italia. Pero el equipo de José Mourinho venía preparado. El
camerunés y ex barcelonista Samuel Eto’o perdió un gran momento en el
minuto 33 al no saber aprovechar un despiste del capitán del Chelsea,
el central inglés John Terry.